Murió antes de ver publicado el libro con el que te devolverá las ganas de vivir

"Así era como te sentías algunos días en el hospital: atrapado en una selva interminable en pleno verano, empapado de sudor, mientras iba cayendo la lluvia de lágrimas de las familias de los agonizantes"...

Esta es una de esas historias que te rompen los esquemas y te demuestran que, a veces, eres un poco gilipollas. Tú y yo y todos nosotros. Este es un libro que motiva y te pone los pies en la tierra, te atrapa y te conmueve, te estruja el corazón y te invita a vivir al cien por cien. A dejar de ser un eterno niñato.

¿Te imaginas ser un neurocirujano de prestigio y que te diagnostiquen un cáncer de pulmón incurable a los 36 años? ¿Cómo será observar la cuenta atrás, empezar a ver las diapositivas que preceden a la muerte? Lo narra él mismo, Paul Kalanithi.

"Paul, ¿crees que mi vida tiene sentido? ¿He cogido las opciones correctas?", le pregunta -al borde de la muerte- un paciente a nuestro héroe. Pregunta universal.

Recuerda que vas a morir. Vive. Así se titula esta batalla por la supervivencia (en inglés, When Breath Becomes Air) editada por Seix Barral. Lleva más de un millón de ejemplares vendidos en inglés y más de 40 países se están interesando por esta historia real que recomiendan medios como el New York Times y que nos enfrenta, casi sin quererlo, al espejo más absurdo de nuestra existencia. El que hemos de cambiar hoy mismo, insisto. El reflejo más liviano, trivial, dantesco, patético... Sabes de lo que hablo.

Y lo hace contando la vida de Paul Kalanithi. En primera persona. Ante el final de su vida. Las expectativas. Los recuerdos. La pasión de ayudar a la gente desde la neurocirugía. La zozobra cuando comienza su cuenta atrás y cambia el rol de doctor al de enfermo. "La muerte, para mí tan familiar en mi trabajo, estaba haciéndome una visita personal", confiesa. Y entonces decide no cesar de luchar. De vivir. De escribir. "¿Una enfermedad terminal no era, pues, el regalo perfecto para un hombre joven que había deseado entender la muerte?", se plantea.

El cáncer diagnosticado en 2013 consumió a Paul Kalanithi hasta que falleció en 2015. Nunca vio su libro publicado. Nunca supo que su autobiografía motivadora está ayudando a medio mundo. Lo terminó Lucy, su mujer, también brillante doctora. "Ha sido agridulce porque Paul no vivió para verlo. Pero estoy muy feliz por él", afirma para Código Nuevo.

El mensaje inspirador de Lucy

Lucy Kalanithi nos atiende desde Stanford University School of Medicine (EEUU) y comparte con infinito cariño un mensaje que resulta revelador: "Paul y yo decidimos tener un hijo aun sabiendo que Paul se estaba muriendo. Y le pregunté: '¿No crees que tener un hijo para decirle adiós es doloroso?'. Me respondió que no habría problema, porque Paul consideraba que la vida es algo más que evitar el sufrimiento. Significa vivir plenamente la aceptación de la alegría y también del sufrimiento".

Este es un libro de esos que hay que leer sí o sí. Un canto a la vida, paradójicamente, desde la observación de la muerte. Lucy Kalanithi nos invita a ser optimistas: "¿Cómo podemos encontrar mayor profundidad y significado en nuestras vidas? ¿Cómo podemos ayudar a los demás a través de los grandes desafíos de la vida? Hay una especie de esperanza en las respuestas a estas preguntas, e incluso cuando nuestro optimismo se siente desafiado, prevalece la esperanza".

Epílogo de la historia

Y así, sin saberlo, Paul Kalanithi ha dejado un legado literario admirable, bastante alentador ("no sólo escribe sobre la muerte, sino sobre la vida", afirma Lucy) y de lectura obligatoria en estos tiempos relativamente superficiales. Para que lo leamos cuando estemos ahogados en uno de esos llantos que nos impiden saborear el silencio y valorar las cosas buenas de la vida.

En la portada, una advertencia: "Vean cómo suena el auténtico coraje. Vean lo valiente que es mostrarse a sí mismo por completo. Y, sobre todo, vean lo que es vivir". Mañana volveremos a preocuparnos por gilipolleces, pero seguro que, al menos por un rato, nos habrá devuelto las ganas de vivir.