Móntate Las Películas Mentales Que Quieras, Pero En Positivo

La imaginación nos permite viajar sin movernos de un lugar, encontrar soluciones cuando todo parecía perdido, y convertir en extraordinarios los días más corrientes. Es una chispa en las relaciones, porque hace que salgamos de lo esperado y se nos ocurran siempre ideas más divertidas, graciosas o sorprendentes. Gracias a ella se inspiraron tantos artistas, inventores, científicos y emprendedores que cambiaron el curso de la Historia.

Es tan valiosa como la memoria y otras habilidades mentales, pero muchas veces se desprecia en las aulas de la escuela y las oficinas de muchas empresas. En cambio, no sirve para todo y puede ser peligrosa si se usa mal, y por eso muchas veces se convierte en nuestro peor enemigo: cuando alguien no nos contesta un Whatsapp y comenzamos a imaginar mil teorías, o cuando recibimos un e-mail del jefe diciendo que quiere reunirse con nosotros, y empezamos a pensar todos los peores escenarios imaginables...

Como una fuente de agua tapada a presión, la imaginación a veces se dispara, y es como si levantáramos la tapa y saliera toda el agua con fuerza. La imaginación puede volverse nuestro peor enemigo, por eso necesitamos aprender a levantar esa tapa en el momento adecuado. Porque imaginar nos ayuda cuando queremos crear, inspirarnos, soñar... pero puede hacernos mucho daño si estamos inseguros, o dejamos que desate toda su fuerza hacia nuestros miedos.

"A veces parece que podríamos ser grandes directores de cine con las películas que nos montamos".

En vez de utilizar el "y si..." para todas esas ideas geniales, a veces lo usamos para imaginar en negativo, y ponernos en las peores situaciones, que solo nos hacen sentir mal y paralizarnos. ¿Y si no lo hubiera dejado con él?, ¿y si me echan del trabajo?, ¿y si tengo un accidente?, ¿y si ella cambia?, ¿y si nunca encuentro a nadie que me guste de verdad?, ¿y si resulta que todos los hombres son como él?

No tiene sentido imaginar mil problemas que podemos tener, porque eso nos paraliza y hace que arriesguemos menos, no podamos disfrutar y tengamos un miedo constante. En cambio, la imaginación que nos hace ir más allá de los límites que nos dijeron que había, esa es la verdadera herramienta que nos permitirá llegar donde la lógica podría decir que nunca habríamos llegado.

¿Y si dejaras de pensar en todo lo que habría pasado y empiezas a disfrutar de lo que tienes hoy? ¿Y si dejas de preocuparte del futuro y empiezas a ocuparte de tu presente? ¿Y si utilizaras el "y si..." para imaginar cosas maravillosas? Podrías tener una idea de negocio genial, o preparar una sorpresa a tu pareja que nunca olvidase. Podrías dar un giro a tus platos y preparar una cocina mucho más única, planear unas vacaciones increíbles con tus amigos, descubrir otras formas nuevas de bailar, besar, pintar, viajar, ganar dinero...