Llenas El Mundo De Magia Por El Simple Hecho De Existir

Esto no es una declaración de amor. Bueno, sí; pero no una declaración típica. No es una de esas declaraciones que esperan una respuesta, un "sí", un "cambiemos lo que hay". Es una declaración que no busca nada más allá de decir, alto y claro: me basta. Me basta con que existas.

Porque he encontrado a muy pocas personas como tú. Muy poquitas. O a lo mejor las he conocido pero no me he dado cuenta porque os difumináis muy bien entre la gente. Pero estáis ahí. Y, cuando pasa un poco el tiempo, cuando os relajáis, cuando nos dejáis acercarnos a otear, a oleros, entonces queda claro. Queda claro que estáis hechas de luz.

Eres una de esas personas que iluminan el mundo un poco. Sois esa mirada de apoyo y esa mano en el hombro cuando no nos atrevemos a demostrar fragilidad. Sois esa carcajada que rompe un momento tenso, volviéndolo todo cómodo y blando y fácil. Sois los ojos que entienden y la boca que encuentra las palabras adecuadas. Sois (y esto sí que es raro) la boca que encuentra los silencios adecuados. Sois ese milagro: esa persona que siempre entiende y que nunca juzga.

Sé que muchas veces han confundido tu bondad con estupidez. Sé que a veces te da rabia no ser más suspicaz, no haber aprendido todavía que el mundo ahí fuera es duro y que no se puede vivir en él a pecho descubierto. Pero tu falta de corazas, tu falta de doblez, tu falta de máscara es lo que te hace diferente al resto de personas de este mundo.

Todos tenemos luz dentro, pero es más débil, está enterrada dentro de la carne, que se ha vuelto dura a base de cicatrices. Pero sólo tú has aprendido a vivir con ella filtrándose en cada gesto de cariño que derrochas, calentándonos a todos los que estamos a tu alrededor. No has dejado que las heridas te endurezcan. Eres fuerte porque eres capaz de sujetarnos a todos, pero tu fortaleza es suave y cálida. Eres casa.

Sé que te decepcionas con frecuencia porque esperas que los demás sean como tú. Y, claro, cuando ves que son egoístas o que van a lo suyo o que no tienen cuidado con los sentimientos de los demás (te duele más que hieran a tu gente que a ti), lo vives como una bofetada. Porque no te das cuenta de que sólo tú eres como tú. Porque tú eres, qué sé yo, voy a ponerme ñoña, un unicornio. Eres una de las pocas personas que llenan el mundo de magia con el mero hecho de existir. Con el hecho de que el mundo adulto no haya matado tu pureza.

Y por eso te escribo esta declaración de amor. Porque claro que es amor. No sé ni siquiera si es mío o si sólo estoy reflejando, como un espejo, lo que recibo de ti. Sólo quiero darte las gracias porque, a diario, haces del mundo un lugar donde merece la pena estar. Y por eso tenía que decirte que me basta. Me basta con que existas.

Crédito de la imagen: RJ Shaughnessy