No huyas de la tristeza, tiene sus beneficios

Te enseñaron a reprimir y a maquillar la tristeza porque, según te dijeron, no servía para nada. ‘Estar mal’ no está bien visto. De hecho, ante la primera señal de encogimiento comienzas a tramar un plan para escapar de todo lo que esta emoción conlleva. Recuerdos, pesadez, malestar, dolor, sufrimiento, pero, sobre todo, esa sensación de vulnerabilidad que de buenas a primeras impregna todo tu cuerpo. La tristeza no es una buena compañera para ti.

Sin embargo, déjame decirte que detrás de todo el carácter negativo que la han atribuido hay mucho más. Porque a la tristeza no hay que rehuirla sino comprenderla, no hay que encarcelarla sino darle su espacio. Detrás de esa aura negativa se esconde mucho aprendizaje y algunos beneficios. Pero antes de nada, permíteme que te presente a esta emoción tan ignorada.

Anatomía de la tristeza

La pérdida de alguien importante para ti, no conseguir lo que te habías propuesto, que tu relación haya terminado o el fin de tu trabajo. Existen miles de situaciones que pueden provocarte esta emoción, ya sea de manera súbita, progresiva o enmascarada a través del enfado. Ten en cuenta que en el reino de la tristeza hay muchas máscaras posibles, aunque las más comunes son las lágrimas, la irritabilidad y las ganas de desaparecer.

La tristeza es una emoción puntual que viene y va y que surge para que puedas entenderte un poco más y profundices en tus vacíos. Y, aunque en ocasiones intentes encontrar una causa o un origen, hay tristezas que no tienen explicación, simplemente brotan sin más. Tienes derecho a sentir esta emoción sin que por ello te etiqueten como débil porque estar triste no es estar enfermo ni que te hayas dejado vencer, forma parte de la vida y pocas veces se soluciona con una sonrisa (aunque lo hagas a menudo). Es importante que sepas que, cuando se prolonga demasiado en el tiempo, cabe la posibilidad de que aparezca la indefensión y esto dé lugar a la depresión. Aunque no es algo que ocurra siempre.

Beneficios de la tristeza

Ahora quiero mostrarte la cara más desconocida de esta emoción y por la que debes deshacerte del miedo cada vez que notes su presencia. La tristeza si la miras con otros ojos puede proporcionarte beneficios y numerosos aprendizajes. ¿Estás preparado? En primer lugar, la tristeza es una oportunidad única para conocerte. ¿Por qué? Porque justamente te señala aspectos o circunstancias por las que sientes cierta sensibilidad y te invita a la reflexión (otra cosa es que la hagas caso). Además, te ayuda a bajar el ritmo apresurado con el que vives, algo vital para descansar y recuperar energía.

Esta emoción es una advertencia que te indica que tienes que distanciarte del exterior para conectar con tu interior e indagar en eso que te molesta o preocupa. La tristeza además demanda el apoyo y la ayuda de las personas queridas, favoreciendo la empatía y la conexión emocional. Cuando ves a alguien triste tiendes a ponerte en su lugar e intentar ayudarlo de algún modo.

Esta emoción fomenta la creatividad. ¿No te ha pasado que cuando más triste estabas ha sido cuando mejor te ha salido aquella coreografía que ensayabas o el poema que llevabas semanas intentando comenzar? La tristeza tiene un gran poder expresivo y liberador. Otro de los beneficios es que aumenta la capacidad de memorización. El psicólogo Joseph Forgas afirma que esta emoción nos permite fijarnos más en los detalles y retener lo que sucede a nuestro alrededor, mientras que la alegría nos envuelve en una posición cómoda, ese "dejarnos llevar" que impide prestar atención e incluso realizar más juicios erróneos.

En definitiva, la tristeza te permite aprender de lo vivido y conectar con los demás, si la escuchas. Por lo que ten cuidado con esa tendencia que tienes de convertirla en tu enemiga e ignorarla porque lo único que conseguirás es aumentar tu sufrimiento. Ante la tristeza, más comprensión y menos escapadas hacia la nada.