Por qué fracasar podría ser lo mejor que te puede pasar

No hay una sola persona que haya alcanzado el éxito de manera directa en su primer intento, todas las personas necesitan perder para dar con el buen camino

Empieza el año y te llenas de nuevos propósitos. Te repites a ti mismx que los anteriores no eran válidos del todo, que con tanto caos es normal que las cosas no fueran bien del todo. La primera semana te organizas y empiezas a mover las piezas para alcanzar tus nuevos objetivos. Poco a poco vuelven los encuentros sociales y ves cómo todxs lxs demás ya tienen curros buenos, pareja, hobbies geniales y un largo etcétera ultra productivo. Sientes que no estás a la altura y es que lo que ocurre es que en un mundo como este, tan hiperproductivista, el miedo al fracaso y el mismo fracaso se han convertido en condiciones comunes que no nos dejan vivir en paz. Ese temor no nos deja avanzar, así que te vamos a contar por qué podría ser genial que fracasaras.

“Aunque todos experimentamos el fracaso en nuestras vidas, no todos reaccionamos a él de la misma manera. Algunos de nosotros abrazamos el concepto de fracaso como una forma de reorientar y remodelar nuestro pensamiento. Otros reaccionan a ello acurrucándose y aislándose del resto del mundo”, explican desde Psychology Today. En definitiva hay quienes lo aceptan y lo usan como motor y están quienes lo rechazan. La cuestión entonces es de qué manera te tomas el fracaso, ya que si usas esa decepción como desafío puedes tener ante ti una oportunidad para hacer las cosas mejor.

Es aquí donde el llamado síndrome del impostor, por ejemplo, puede jugar una mala pasada, ya que quienes ven el fracaso como algo fatal creen que, de todos modos, nunca tuvieron el talento o la habilidad para llegar al éxito. Lo peor de esto es que estas personas llegan a creer que nunca lo tendrán. Así que puedes o bien estar en un grupo o bien estar en otro, el trabajo consiste en cambiar la perspectiva. “La mayoría de las personas se colocan intencionalmente en uno de esos grupos: si experimentas el fracaso y te rindes estarás en el grupo ‘fijo’, si experimentas el fracaso y lo usas como trampolín, te has colocado en el grupo del ‘crecimiento’, explican desde la misma web.

El fracaso es algo inevitable en nuestra vida diaria. La forma en la que lo experimentamos o las conclusiones que sacamos frente a él son las que nos harán movernos o quedarnos paralizadxs. Quienes se encuentran en el grupo del crecimiento son más aptas para la creatividad, están más preparadas para afrontar retos y, por tanto, están listas para evolucionar en el campo en el que se encuentren. Si estás en el grupo fijo debes entender que, desde ahí, no podrás crecer. Aunque tengas que forzarte, usa el fracaso como una manera de cambiar lo que has estado haciendo, busca nuevas fórmulas y nuevos caminos. A partir de ahí puedes empezar a cambiar y a mejorar.