Qué nos enseña un estudio sobre la felicidad que ha durado 75 años

¿Qué es lo que nos mantiene felices a lo largo de nuestras vidas? ¿A qué le dedicarías tu tiempo y tu esfuerzo para convertirte en la persona que quieres ser? Una encuesta hecha recientemente a los mileniales indica que el objetivo del 80% de los jóvenes es ser ricos. ¿Por qué os sorprende? Durante toda nuestra vida nos dicen que estudiemos y encontremos un buen trabajo para tener un buen sueldo, y así poder ser felices.

¿Pero que pasaría si pudiéramos estudiar la vida de las personas desde su juventud hasta su vejez para saber qué es lo que realamente les hace felices? Esto es precisamente lo que ha hecho un estudio de la Universidad de Harvard.

Durante 75 años han estudiado la vida de 724 personas recopilando datos sobre su trabajo, su vida en familia, su salud, etc. Después de compilar todos estos datos y analizarlos, la conclusión a la que llegaron fue la siguiente:

Buenas relaciones nos mantienen más sanos y más felices.

El estudio proporciona 3 lecciones muy importantes sobre las relaciones.

1. Las conexiones sociales son muy beneficiosas y la soledad muy perjudicial

Las personas que tienen un vínculo más fuerte con la familia, los amigos y la comunidad son más felices, están físicamente más sanos y viven más tiempo que los que están menos conectados.

2. No la cantidad de amistades, sino su calidad

Vivir en conflicto constante es malo para la salud. Matrimonios problemáticos y sin mucho cariño resultan perjudiciales para la salud, incluso más que el divorcio. El estudio demuestra que las parejas que eran más felices a los 50 llegaban más sanos a los 80.

3. Las buenas relaciones protegen también nuestro cerebro

Estar con una persona que te haga sentir seguro y con la que puedas confiar a los 80 años hace que tu cerebro se mantenga mejor. En cambio, en relaciones donde las parejas no tengan un fuerte vínculo de confianza su memoria pierde facultades mucho antes.

Sabiendo todo esto, ¿por qué es tan difícil conseguir buenas relaciones y tan fácil ignorarlas cuando ya las tenemos? Porque somos humanos y las relaciones son complicadas, y todo el proceso que implica cuidar y mantener relaciones no es lo suficientemente 'sexy' para nosotros.

Para acabar, el autor nos invita a que nos impliquemos mucho más en nuestras relaciones diarias, que sustituyamos el móvil por gente real, que salgamos de la rutina haciendo otros planes con nuestra pareja o que hablemos con aquel familiar del que tanto hace que no sabemos nada. Solo así podremos cultivar buenas relaciones.