Cómo encender o apagar la mente para no volver a sentir que te saturas

Seguramente has pensado alguna vez en que ojalá existiera una tecla para hacer un reseteo mental o algo que nos ayude a silenciar todo lo que entra y no queremos que entre

Estás tranquilamente charlando con unxs amigxs y tu mente, sin saber el motivo, desconecta. Tu cabeza ha empezado a viajar no sabes muy bien por dónde. Este proceso es tan rápido que los pensamientos generan una especie de red y se extienden sin límites. Una cosa te lleva a la otra. De repente alguien del entorno capta tu atención. Quienes están a tu alrededor se han dado cuenta que no estabas presente aunque tu cuerpo sí lo estuviera. Esto le ocurre a muchas personas, te ha pasado a ti y también conoces a personas a las que les ha ocurrido. Quieras o no esto puede ser agotador porque también puede interrumpir tus horas de sueño o hacer que viajes por pensamientos negativos sin que tú quieras. Hay aprender a tener una especie de botón para encender y apagar la mente cuando deseemos.

Un diario

Te sientas frente al ordenador porque vas a empezar con el teletrabajo. Has dormido bien, has desayunado bien, todo está en orden. Estás hasta arriba de ganas y te sientes una persona productiva. Entonces, de repente, te llega un correo de alguien que parece estar enfadadx contigo. Desconoces el motivo pero empiezas a darle vueltas. Tu cerebro no para de hacer viajes para encontrar una respuesta. Ahora el día da un giro y todos esos pensamientos sueltos, aunque no lo creas, te molestan. Una fórmula para ordenar pensamientos y, sobre todo, poder controlarlos para que no nos estén taladrando el cerebro es escribirlos. Puedes ir haciendo un diario de todo lo que te pasa por la cabeza o también puedes escribirlo simplemente cuando te venga y lo necesites. Una vez que plasmas los pensamientos será más fácil identificarlos y sacarlos de la mente para que no te distraigan del momento presente.

Meditación

Sabemos que siempre nombramos este punto pero, claro, por algo será, ¿no? La mente es puro ruido, todo el rato. Justamente por ello no es sencillo meditar. La meditación requiere de una concentración enorme y de un poder mental bastante maduro. Si no estás en este punto nuestro consejo es: empieza. Empieza con unos minutos, uno o dos, muy poquitos. Pon una alarma e intenta realmente fijar tu atención, puede ser en tu respiración, puedes imaginarte cómo el aire entra y sale por la nariz. Al principio es más fácil hacerlo con una imagen en la que hay movimiento porque tu cerebro tiene que hacer el esfuerzo de crearla y no es algo automático. Se trata de un entrenamiento, cada día debes ir sumando minutos y, en algún momento, no necesitarás casi concentración para hacerlo. Desde luego este es uno de los puntos con más resultados en cuanto a controlar los pensamientos.

Adiós dispositivos

Hemos hablado en otros artículos de cómo los móviles y los ordenadores nos roban energía. Parece que no estás haciendo nada, que solo estás haciendo scroll por Instagram pero realmente estás recibiendo (sin pausa) un montón de información que se almacena en algún lugar y que aparece cuando menos lo esperas. Apaga esos aparatos, no los uses, sobre todo, antes de ir a dormir. Si tienes ganas de leer algo, que sea en papel y no en la pantalla. Si solo consumes pantallas antes de dormir sentirás menos sueño por la noche pero estarás derrotadx a la mañana siguiente. Una hora antes de ir a dormir, aleja los dispositivos de ti. Por cierto, el momento de dormir también sirve para practicar la meditación.

Todo el conjunto de estos puntos hará que puedas controlar mejor tus pensamientos y de esa manera estar más en el presente sin que, de repente, algo interrumpa tu atención y te haga cambiar tu estado de ánimo.