Domingo por la noche, día de las preocupaciones más intensas

Aunque parezca lo contrario, el estrés, el miedo y la ansiedad se disparan los domingos 

La palabra preocupación significa literalmente ocuparse previamente de algo, o sea, adelantarse mentalmente a un problema que todavía no ha sucedido. Es por eso que, aunque el domingo sea un día pensado para descansar, tiene sentido que las angustias y congojas se vayan contigo a dormir el domingo por la noche. Al fin y al cabo, es el momento previo a la vuelta a la rutina, aunque aún sea fin de semana. ¿Sabías que las preocupaciones y ansiedades son más intensas el domingo por la noche? 

Así lo explica en un artículo reciente el digital La Mente es Maravillosa, que cita un estudio de The Sleep Judge, organización dedicada al sueño de calidad, que estima en un 80% la proporción de población que sufre picos de ansiedad los domingos

Sí, ansiedad en el día de mayor descanso. Si Dios existe, se llevaría las manos a la cabeza, pues la Biblia deja clarísimo que después de seis días currándose la creación del mundo decidió descansar al séptimo, y de ahí nuestra costumbre de hacer lo mismo por no llevarle la contraria y a ver si se nos pega algo. Pero ese descanso, de la mano de la que se avecina el lunes, acaba traduciéndose en un malestar ansioso que aparece tímidamente por la mañana, pero con un cortisol y adrenalina que van elevando su presencia en nuestro organismo a lo largo del día. Hasta el punto de que los “miedos dominicales” llegan a generar en ocasiones infartos de miocardio relacionados con niveles de estrés y ansiedad que se disparan los domingos por la noche. 

Eso, aparte de contradecir su finalidad de descanso ya recogida en los libros sagrados, también contradice ese tópico del aburrimiento del domingo por la tarde, porque el fin de semana se nos pasa en un tris y la frontera del lunes puede llegar a ser aterradora. ¿Qué me dirá mi jefa mañana, qué pasará con mis tareas pendientes, podré llegar a todo? ¿Estará eso también relacionado con la melancolía de lxs solterxs que se acuerdan los domingos por la tarde de lo guay que puede ser tener pareja? 

Tal vez sí, pero lo importante ahora es identificar los síntomas y buscar soluciones. Inquietud, no poder parar de pensar en las tareas pendientes, pensamientos rumiantes y obsesivos, taquicardias, cansancio, insomnio, mal humor, falta de concentración, pérdida de apetito o al revés, apetito compulsivo, problemas digestivos y cefaleas pueden llegar a estar relacionados con estos miedos dominicales, de nuevo según el digital La Mente es Maravillosa

El medio recoge también algunos consejos: reprogramar el domingo para que sea un día de calma y equilibrio (siestas, paseos, quedar con amigos…), planificar el lunes para que sea un día atractivo y empezar a cambiar o a abordar los problemas laborales que te atormentan al final de la semana.