Una Dinámica Sencilla Para Influir Positivamente En La Felicidad De Los Demás

Como cualquier autónomo, de vez en cuando salgo a abastecerme de comida. Sobre todo cuando tengo que pasar varios días en casa trabajando, porque en cuanto saco la cabecita agradezco cualquier contacto humano. Incluso el dependiente del súper me cae hoy mejor que nunca. Pero le saludo sin obtener ninguna respuesta y me despido sin ella, así que acabo volviendo a casa deseando que se muera y con un cabreo de cojones. ¿Tan difícil era ser amable? Lo reconozco, yo a veces también soy un ogro. ¿Tan complicado nos resulta mostrar amabilidad en nuestro actos cotidianos? ¿No nos facilitaría las cosas?

A veces se nos olvida que vivimos rodeados de otras personas, que vivimos en sociedad y que debemos encontrar la mejor manera para convivir para que el día a día sea poco mejor para todos. Tampoco hace falta convertirse en el superhéroe del barrio, pero quizás con unos simples gestos podríamos dibujar una sonrisa en la cara de nuestros vecinos. Eso es precisamente lo que se propusieron desde Kindness.org, una plataforma que nace de la creencia de que la bondad puede cambiar el mundo.

Sí, todo el mundo tiene sus días y puede que las condiciones no sean siempre óptimas para ir regalando margaritas, pero también es cierto que para muchos es una práctica que hace tiempo quedó desterrada a lo más hondo del cerebro. Kindness.org se propone precisamente eso, recuperar la amabilidad como acto cotidiano y conseguir que resulte algo sencillo. Por eso, proponen una dinámica muy sencilla con la que que podemos empezar a convertirnos en el Ned Flanders de nuestra calle.

¿Recuerdas Cadena de Favores? Pues la cosa recuerda un poco a lo que proponía la película, solo que actualizado a la era digital. No hace falta que cuentes los gestos que llevas a cabo, pero sí es buena idea que uses la plataforma para documentarla o simplemente contarla y que sirva de inspiración a otros. Además, al compartir tu acto serás consciente del impacto que causa mientras más personas se adhieren a ella y la desarrollan. Por supuesto, también puedes hacer el camino inverso e inspirarte en las acciones que otros han recogido en la web para unirte a la que más te guste. Puedes elegir algunas como “ser amable con tu hermana o hermano” (a los que somos hermanos mayores a veces nos cuesta); “pedir consejo a una persona mayor” u otras iniciativas que irán aumentando en número con el tiempo.

Kindness.org puso en marcha el proyecto basándose en investigaciones que muestran que todos los actos de bondad tienen un pequeño pero persistente impacto positivo sobre la felicidad. Un estudio dirigido por Oliver Curry, de la Universidad de Oxford, ha analizado 21 estudios previos revelando que las personas muestran un carácter altruista en ciertas situaciones y condiciones. “Hay un montón de formas que podemos ver en los animales, incluidos nosotros mismos, en las que se sobrevive gracias a la cooperación. Los seres humanos forman familias y equipos, devuelven favores e incluso a veces compiten por ser el más heroico”, cuenta Curry.

Si la ciencia lo avala, no tenemos más excusas para no empezar con pequeños gestos y hacer del mundo un lugar (algo) más amable.

Crédito de la imagen: Lauren Engel