Descubren por qué nos quedamos en blanco cuando estamos estresados

Seguro que alguna vez te ha pasado eso de saberte hasta la última palabra del temario y entrar en bloqueo mental cuando te ponían el examen frente a los ojos. O eso de repensar y memorizar un discurso perfecto para soltarle a tu pareja y sufrir un apagón cuando la tenías delante tuya. Pues tranquilo que es normal. Nick Hobson, investigador psicológico de la Universidad de Toronto, afirma en un artículo para Psychology Today que "nuestra capacidad para recuperar y codificar información puede ser fácilmente secuestrada por situaciones estresantes".

Las palabras del experto vienen fundamentadas en un reciente estudio llevado a cabo por un grupo de neurocientíficos de la Universidad de Hamburgo. Los investigadores sometieron a los participantes a quince minutos de estrés provocado y les hicieron luego procesar nueva información. Gracias a la resonancia magnética funcional, descubrieron algo increíble: nuestro hipocampo maneja la información completamente nueva, pero es la corteza prefrontal medial del cerebro (mPFC) la que maneja cualquier información relacionada con viejos recuerdos.

Y lo más importante de todo: el estrés provoca un deterioro de la capacidad de esta última, lo que implica que tanto nuestra habilidad de aprender nueva información —aquella relacionada con nuestra memoria, que es la que procesa la mPFC— como muy especialmente nuestra habilidad de recuperar información almacenada previamente —el tocho de apuntes de la uno o el meticuloso discurso que te has preparado— se ven fuertemente perjudicadas. Unos resultados que podrían ayudar mucho en el tratamiento de personas con trastorno de ansiedad generalizada.

De momento, y salvo trabajar tu capacidad para mantenerte tranquilo en situaciones de estrés, no hay mucho que puedas hacer. Pero al menos ahora sabes que no es solo cosa tuya.