Dedicaré mi vida al arte, te guste o no, porque mi vocación no es un capricho

Hay personas que quieren vivir del arte, otras simplemente no pueden vivir sin él. No es que pidan demasiado, es que sienten lo necesario. Si quieres dedicarte al arte no es que no seas realista, es que el resto se deja llevar por lo preestablecido. Pocas cosas han aportado tanto a la humanidad y pocas profesiones están tan infravaloradas. Hemos hablado de todo esto con siete personas que se levantan cada mañana con ganas de crear, y que con su pasión le dan color al mundo, o lo hacen más nítido, o simplemente más habitable. Como para que luego los demos por hecho.

¿Qué significa ser artista?

"Significa no poder dejar de serlo" nos cuenta Marc, un músico de 32 años. Siente que su vocación no puede ser forzada ni falseada, y que no se puede parar. Igual que para Miguel, un actor de 30, que la ve como una llamada, una fuerza superior. "Lo más importante es crear, hacer algo que nace de las entrañas y que es necesario expresar." Es algo que se lleva por dentro, por eso cuando le preguntamos a Mudit, (coreógrafa, 57 años) qué significa para ella ser artista, la respuesta es "ser quien soy. Imposible desvincularlo de mi yo más profundo".

Crédito: Ferran Forné

Para Paola (actriz, 26 años) es generar belleza, reflexión, diversión, imaginación, cambio. Pero es también una parte de cuerpo, sin eso le faltaría algo. Marina y Laura (26 años) ven la danza como un modo de vida, porque siempre habían sabido que querían contarle algo al mundo a través del movimiento. Pero no es algo que venga solo para todo el mundo: Mercis (28 años, pintora) cree que ser artista es una decisión, y que también supone una responsabilidad. "A veces es difícil, y otras, necesario y liberador", dice.

Amad el arte, entre todas las mentiras es la menos mentirosa.

 Gustave Flaubert

Profesión o convicción

La vida da palos en general, pero cúbrete la cara si además quieres vivir del arte. Victoria (32 años), poetisa y humorista, cuenta que "a veces el camino es largo y desagradecido, pero en cuanto te subes a un escenario y alguien rompe a reír o a llorar por algo que has dicho tú, todo el esfuerzo se te olvida." El éxito no siempre dependerá de lo bueno que seas o de cuánto te esfuerces. "Nuestro país no está preparado para que los artistas puedan ejercer, vivir y desarrollar su arte" cuenta Mudit. Mercis cree que la situación es precaria, pero tampoco se imagina renunciando a ello. Artista lo es quien lo siente, aunque como en el caso de Marc y de tantos otros, trabajes 40h en otra cosa para poder comer.

Marina y Laura tienen claro que aunque fuesen carpinteras o cocineras, seguirían bailando y creando piezas. Marc, de hecho, es así como se plantea la vida: soy periodista además de músico, y podría dejar de ser periodista, pero no músico, no hay interruptor de ‘off’. Igual que Victoria,"cuando termino de trabajar en lo que un día soñó otro, llego a casa y sigo trabajando en lo que sigo soñando yo. Es la forma de que, poco a poco, se haga realidad" nos cuenta. Algo parecido le pasa a Mercis, que incluso a veces realizando trabajos más mecánicos se encuentra buscando maneras más creativa de realizarlo. "En los países con un índice de ignorancia y estulticia menor, los artistas, sin casi pretenderlo, pueden vivir de su arte" opina Mudit.

Crédito: @mercisrosetti

Y aunque tuvieran que estar así toda la vida, muchos están dispuestos a ello. "Puede haber un resquicio de vanidad o de necesidad de ser reconocido por el resto, pero creo que no es la meta" dice Mercis. Cada uno mide el éxito a su manera. Miguel considera que tal y como están las cosas, triunfar significa vivir única y exclusivamente de ello. ¿Y si le dijeran que nunca lo conseguirá, seguiría haciendo lo que hace? "Sí, y así lo hago porque creo en ello, aunque el país no lo haga". Victoria tampoco lo dejaría aunque nunca pegase el gran salto, por lo que le aporta hacer vibrar a otras personas. Aunque nos suelta con humor que no nos engañemos, que siempre es mejor triunfar. "No quiero una mansión en la que necesite tirar de GPS para encontrar el baño… Si a mí con poder vivir de esto, me vale". Incluso aunque nunca tengan ese privilegio, para algunos crear es simplemente necesario. "Lo hago por mi. Y para no tener que pagar psiquiatra. Ni el premium de Tinder" nos vacila Marc. Marina y Laura ven como el éxito poderse guardar fidelidad a si mismas. Y Mudit, con la perspectiva de 40 años luchando por no despegarse de lo suyo, cree que lo importante es no traicionarnos nunca. A los jóvenes artistas les pide "que luchen y que sigan intentándolo, pero me refiero a vivir 'con el arte', no 'del arte'".

Siempre habrá quien te quiera desmotivar, quien no crea en ti o no entienda tu vocación. Los artistas seguirán respirando hondo cuando les preguntan por qué no buscan un trabajo de verdad, o por qué han elegido una profesión tan mal pagada. Pero eso solo pueden decirlo quienes no tienen una vocación, o no han sentido la pulsión de crear, porque tampoco son conscientes de que en gran parte de lo que les rodea, de lo que les gusta y de lo que les hace sentir, ha intervenido de alguna forma el arte. En palabras de Mudit, la ignorancia mata el arte, y estamos rodeados. La suerte de la humanidad es que el artista no solo crea cuando puede, sino cuando no puede evitarlo.