Consejos De Una Psicóloga Para Romper Con Tu Pareja Sin Destrozarla Por Completo

Ya no es lo mismo y lo sabes. Porque estas cosas, en el fondo, siempre se saben. Si buscas un poco de silencio en tu cabeza y miras de verdad lo que hay en tu interior, sabrás que esa pareja con la que estás tiene los días contados. Así que, cuando tengas claro que lo único que mantiene ya tu relación es no querer hacerle daño a la otra persona, ha llegado el momento de la valentía. Nunca podrás evitar que sufra, pero puedes amortiguar el golpe siguiendo estos 5 consejos.

1. Prepara el terreno

Un error común es fingir que todo va bien hasta el final. Es comprensible, ya que la duda supone una gran tensión que se intenta negar o disimular. A veces hasta tratamos de recuperar la magia con algo especial, cuántas escapadas a París habrán sido por eso; pero al ver que ni si quiera el plan más romántico funciona, nos agobiamos más aún y cortamos de golpe. Tu pareja, totalmente confundida, se enganchará más aún. “Con lo bien que estuvimos en París”, dirá. Para evitarlo, durante algún tiempo déjale entrever con hechos lo que te pasa: si no te apetece quedar o estar cariñoso, no lo hagas. Sus acertadas sospechas le ayudarán a prepararse para la realidad.

2. Trátale con la dignidad que merece

Para empezar no seas cutre y queda en persona. Y para seguir, no le acuses de tu cambio de sentimientos sacando a relucir todos sus defectos, errores o trapos sucios. Se trata de dejarle, no de aplastar su autoestima como una colilla. Con eso sólo conseguirás que te odie o - lo que es más probable y humillante para él/ella - que te suplique una oportunidad para cambiar o se torture luego con ello y se deprima.

Sé constructivx  y analiza lo ocurrido sin culpar a nadie. O al menos asume también tu parte. Puedes lograrlo hablándole de lo que tú sientes, desde cuándo y por qué crees que te pasa. Por ejemplo: “desde verano noto que ya no tengo ganas de verte como antes, y creo que es porque hace tiempo que tenemos intereses distintos, pero no es culpa de nadie, es lo que hay”. Si preparaste bien el terreno, no le sorprenderá.

3. Dale un mensaje directo y claro

Romper una relación es como abrir una hucha: el objetivo es quedarse con lo bueno, y para eso no es necesario hacerla añicos. Basta un golpe firme y certero, porque no va a romperse si sólo la acaricias.

Dile la verdad sin rodeos. Evítale estar al borde del infarto adivinando a dónde quieres ir a parar con ese discurso tan farragoso. Mejor dile directamente que quieres dejarlo y luego explícaselo. Y sobretodo no le des falsas esperanzas. Eso es lo último que necesita. Y si lo tienes clarísimo, huye del tópico de “daros un tiempo”.

4. Permite su dolor y no intentes salvarle

Si llora o se derrumba, no le consueles. Permanece en silencio a su lado, con actitud cálida, pero no le abraces o le beses por pena. Dile que comprendes su dolor pero que ésta es la verdad. Tu congruencia le ayudará a creer que es definitivo. Y sólo viéndolo así podrá llegar a pasar página. Si en el peor de los casos te amenazara con suicidarse, piensa que podría ser un chantaje, pero de no serlo, tú no puedes ser quien le deja y le ayuda al mismo tiempo. Dile claramente que debe pedir ayuda profesional. Si te quedas más tranquilo/a, avisa a su familia o amigos para que estén pendientes. Pero sé firme en no volver.

5. Sé coherente y no le marees

No le llames o quedes de nuevo enseguida, necesita su tiempo. Es lógico que eches de menos a quien ha sido una parte tan importante en tu vida, aunque ya no estés enamorado. Pero huye del tópico “seamos amigos”. Nunca es posible tan pronto y quizás nunca lo sea. Lo peor que puedes hacer cuando le veas es tratarle como antes. Marca la diferencia.

Mucho ojo con los mensajes de Whatssap en momentos de soledad. No le confundas. Los dos necesitáis hacer un duelo en toda regla, y eso requiere que el muerto esté bien enterrado y no que cada día sea un nuevo funeral.

Resultado de imagen de cry couple gif

En definitiva, el primer paso para que pueda superarlo es hacer que vea la realidad tal como es, no que se aferre a lo que deja atrás. No caigas en la arrogancia de creer que no podrá vivir sin ti, como ahora dice. Todos podemos recuperarnos de las heridas, así que no le hagas menos capaz de lo que es, saldrá adelante. Y lo cierto es que estará mejor sin ti, porque ya no le amas. Si es el momento, no lo retrases. Si logras ser respetuoso, firme y coherente en todo momento, fomentarás su dignidad y dormirás en paz.