Consejos para combatir el síndrome de la impostora

El síndrome de la impostora tiene cura: ahí van algunos consejos para superarlo

Tienes un currículum impresionante, por donde pasas dejas tu sello y aplicas tus conocimientos a la perfección. Y, sin embargo, sientes que no vales, que no es suficiente, que el resto son mejores que tú, que te están pagando por un trabajo que no sabes hacer o que si se fijan verán que no eres buena. En femenino porque, seguramente, si has pasado por esto seas una mujer. Aunque también afecta a los hombres. Sufres lo que se denomina el síndrome de la impostora y hay algunos consejos muy útiles para combatirlos. 

Algunos de ellos los explica la escritora Neus Arqués en su libro recientemente publicado ‘Impostoras y estupendas’. En entrevista con Vogue, los ha resumido así: 

1.- Abraza la visibilidad: Cuando alguien se siente incapacitadx, aceptar los palcos de visibilidad te promociona y te hace sentir más segurx. “Nos cuesta hacernos visibles porque nos convertimos en nuestras peores críticas”. dice Neus en la entrevista. “La visibilidad no es un capricho, es un recurso”, añade. En muchos trabajos, la visibilidad ayuda a comer porque es remunerada o te reporta otros trabajos. 

2.- No huyas del éxito: Aunque el sistema patriarcal sea el verdadero culpable del síndrome de la impostora, acciones individuales atreviéndose a ser exitosa son granitos de arena muy importantes para combatirlo de manera global. "El éxito nos asusta porque consideramos que no lo merecemos y que tarde o temprano nos descubrirán”, explica Arqués, que ve ahí una de las claves. 

3.- Cuantifica tus logros: Recapitular todo lo que has hecho es una de las fórmulas que generalmente no fallan a la hora de combatir el síndrome de la impostora. Hacerlo de la mano de una compañera con la que tengas confianza aún puede ser mejor. Tomar distancia y perspectiva ayuda a verlo todo más claro. 

4.- Traza un plan para avanzar, no para huir: Si buscas excusas para no evolucionar, si te da pánico el reconocimiento, plantea realmente cuáles son tus objetivos y verás más claro el camino que te lleva hacia ellos. Sin un plan más o menos marcado, es más fácil echar balones fuera porque no puedes hacerte la siguiente pregunta: “¿Ayuda este paso a alcanzar mi objetivo?”. “Se trata de ser visibles sin sentir que nos estamos traicionando. Es importante identificar los puntos fuertes de cada una”, dice Arqués. 

Desde Código Nuevo, hemos añadido algunos otros consejos basados en nuestra experiencia: 

5.- Cuidado con quién te comparas: Es posible que haya personas menos capacitadas que tú ocupando lugares de poder o mayor visibilidad, sobre todo en un sistema donde el techo de cristal es una constante y los amiguismos ayudan a crecer profesionalmente. No debes compararte con ellas sino seguir tu camino, buscar personas inspiradoras que sí que te empujen a seguir. 

6.- Que el objetivo del éxito no te nuble: Una cosa es no huir del éxito y otra muy diferente convertirla en tu único objetivo. Si los logros no llegan, hay que tener paciencia y, además, añadirle una pregunta: ¿Es el éxito lo que me hará feliz o prefiero un poco de tranquilidad? A veces, entramos en la vorágine competitiva sin saber muy bien por qué. 

7.- Teje alianzas: El éxito se saborea mejor cuando se hace en equipo. Busca en el trabajo aquellas personas de confianza con las que te entiendas para crecer juntas, desde la sororidad o desde el compañerismo, evitando aquellos perfiles tóxicos que hacen de las debilidades del otro sus fortalezas.