La ciencia confirma que los hombres con cochazo tienden a ser idiotas

Tras analizar casi 2.000 conductores, los investigadores de la Universidad de Helsinki determinaron que los dueños de deportivos alemanes solían ser unos cretinos

Se lleva diciendo toda la vida pero ahora la ciencia lo ha confirmado: los tíos con cochazo suelen ser auténticos cretinos.  La pregunta, por tanto, reside en si son estos coches los que actúan como fábricas de idiotas al volante o son los idiotas los que eligen estos coches para mostrar al mundo su lamentable personalidad. Pues bien, según el investigador de la Universidad de Helsinki (Finlandia), Jan Erik Lönnqvist, existen algunas marcas de automóvil que son un auténtico imán para los cretinos.

“Hemos observado que los que más se saltan los semáforos, dejan de ceder el paso a los peatones y conducen más rápido e imprudentemente son aquellos que tienen coches Audi y BMW", explicó el finés en unas declaraciones recogidas por El Confidencial. Pero la cosa es mucho más compleja que la anterior afirmación. Para llegar a sus conclusiones, el investigador analizó la personalidad y hábitos al volante de casi 2.000 propietarios de automóviles de gama alta, media y baja en Finlandia. 

Una vez obtenidos los datos, determinaron los niveles de empatía, meticulosidad, tendencia a estados neuróticos, extroversión y amabilidad de los encuestados. Los resultados dejaron clara la hipótesis inicial: cuando un idiota se hace rico tiende a comprarse un coche de alta gama, es decir, son un imán para ellos. El problema es que, según Lönnqvist, uno de estos coches “exacerban sus cualidades más negativas como la competitividad y la sensación de que están por encima de ciertas normas”. 

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“Los hombres con una actitud de conducción más desagradable, se sienten atraídos por los coches caros. Son personas que a menudo se sienten superiores a los demás y tienen ambición por demostrarlo”, insiste el investigador que vincula el egocentrismo y la meticulosidad como rasgos definitorios de los dueños de coches de gama alta. Esto se debería a la concepción de que su coche les define como individuos y expresa sus habilidades a los demás de manera inconsciente. 

“Cada coche ofrece una imagen concreta de su conductor, y poseer un coche alemán de alta gama, que se percibe como de gran credibilidad, envía el mensaje de que quien lo conduce es igual de confiable”, apunta el científico. Por su parte, en 2013 el investigador de la Universidad de Berkeley, Paul K. Piff, descubrió que el 20% de conductores que no frenan cuando un peatón se dispone a cruzar un paso de cebra eran aquellos que tengan coches de alta gama: “Por marcas, sin duda BMW es la que obtiene peores resultados".

Esto se debería, según Piff, en que los más ricos generan una especie de moral propia para distinguirse del resto de la sociedad. “Se preocupan menos por la opinión de los demás que por alcanzar los objetivos que se han marcado, y esto puede instigarles a seguir tendencias poco éticas”, declaró a The New York Times dejando claro que es por ello que los ricos tienen un marcado “comportamiento individualista”. Curiosamente, el estudio del finlandés descubrió que las mujeres con coches de alta gama no siguen estos patrones. 

Por tanto, se confirma que en el fondo de su psique los hombres idiotas ven a su coche como una extensión de su pene con el que competir con otros idiotas que también usan el coche como un falo. A veces la ciencia no aporta nada nuevo, pero confirma lo que el sentido común lleva años diciéndonos. La única nota preocupante del estudio de Lönnqvist es que la tendencia de este tipo de conductores con alto nivel adquisitivo está pasando de los coches de alta cilindrada alemanes a los coches eléctricos. Por lo menos ahora los idiotas serán un poquito menos contaminantes.