Cómo borrar de tu mente la canción pegadiza que odias en 5 fáciles pasos

Si eres de las personas que casi se arrancan las orejas cada vez que el vecino ponía el Resistiré en el balcón, esto te interesa

En un andén de la estación bajo un sol abrasador. En un andén de la estación bajo un sol abrasador. Y en un andén de la estación bajo un sol abrasador. Hay canciones, como aquel famoso Uno más uno son siete de Fran Perea o, peor aún, el Despacito de Luis Fonsi que conquistan nuestros cerebros como auténticos virus. Pasan horas y continúan ahí, sonando en cada mínimo espacio mental vacío. ¡A veces incluso pasan días y lo único que deseas en este mundo es una buena lobotomía a lo Eternal Sunshine of the Spotless Mind. Sin embargo, y gracias a la ciencia, es posible que puedas sacarte esa maldita canción-bucle de tu cabeza sin pasar por el quirófano.

¿Cómo? David Ley, psicólogico clínico de Albuquerque, en los Estados Unidos, ha desarrollado un método de olvido basado en una mezcla de documentación científica y experimento personal. Un método conformado por tan solo cuatro pasos. Y el primero de ellos suele ser bastante sencillo: identificar la canción que está sonando en tu cabeza. Y decimos que "suele ser sencillo" porque en ocasiones tenemos una melodía dando zigzags entre nuestras neuronas y desconocemos a qué canción pertenece. ¿Has intentado tararearle alguna canción al Shazam? Es una odisea. Aunque Google ahora lo pone mucho más fácil.

¿Tienes la canción? Pues ahora búscala en Youtube o en Spotify y escúchala para cumplir con el segundo paso. Pero nada de escuchar 30 segundos. Sabemos que estás quemadísimo con la maldita canción pero librarte de ella requiere un precio. Y es este: que prestes la máxima atención a cada palabra y a cada acorde. Cuando hayas terminado "involúcrate inmediatamente en una actividad cognitivamente apasionante", explica Ley. Nos valen los sudokus, los crucigramas, los autodefinidos, las damas y cualquier otra actividad a la que tu cerebro deba dedicar atención plena. Es importante cerrarle las puertas a la divagación y centrarte únicamente en tu nueva tarea sin dejar espacio a nada más.

Fin. Se acabó. Deberías haberte librado de esa canción atormentadora. ¿Y sabes por qué? Porque tal y como cuenta el especialista de Albuquerque, una investigación realizada por la Universidad de Washington refutó "la idea de que las canciones-bucle vienen de tonadas repetitivas irritantes" En su lugar, descubrieron que el bucle de canción proviene del conocido efecto Zeigarnik por el cual nuestro cerebro se queda estancado cuando una actividad es interrumpida. Por eso es imprescindible que la escuchemos completamente si nos queremos deshacer de ella. Nuestro cerebro necesita completar la tarea. Es muy caprichoso.

La pregunta es: ¿y lo del sudoku por qué? Pues porque en aquel mismo estudio, en el que participaron 299 sujetos, los científicos también descubrieron que "cuando una persona lleva a cabo una tarea mental más absorbente tiene menos probabilidades de desarrollar una canción-bucle", dice Ley. Él mismo explica el por qué de este fenómeno: "Las canciones-bucle son como virus mentales que saltan a nuestra RAM mental sin emplear y luego corren hasta la parte trasera de nuestras mentes. Pero si estamos usando toda la amplitud cognitiva las canciones-bucle no tienen espacio para entrar". De nada por salvar tu salud mental.