Qué es y por qué te atrapa la llamada 'deuda del tiempo'

Tus acciones y tus decisiones hacen que tu futuro próximo se transforme y tengas obligaciones en el futuro que podrías haber evitado

Para ir directamente al grano vamos a explicar qué es exactamente la llamada ‘deuda del tiempo’, que nos pasa a todos, pero se puede evitar. Se trata de cualquier actividad o acción que te comprometa a realizar un trabajo inevitable en el futuro. Es algo que te guía directamente a tener obligaciones futuras y, por tanto, a comprometer tu tiempo del futuro más próximo. Siempre es mucho más fácil entenderlo todo cuando ponemos un ejemplo: si vas al supermercado y no llevas una lista (o la llevas pero no la miras) es probable que se te olvide alguna cosa y tengas que volver al supermercado tiempo después. Otro ejemplo es en cuanto al correo electrónico: si envías uno, es probable que en el futuro inmediato tengas que responder a lo que te escriban.

Es cierto que estos ejemplos no tienen nada malo y es verdad que no todas las deudas del tiempo son negativas. Lo que sucede es que existe una tendencia a comprometernos con muchas cosas porque o bien nos hacen ilusión o bien queremos abarcarlo todo. Como explican desde la BBC, el tiempo es esencial para alcanzar el éxito. Lo ideal es que ese tiempo juegue a nuestro favor en lugar de ser un obstáculo. Existen algunos puntos que te pueden ayudar a crear un sistema para ganar tiempo.

1. Priorizar

Este paso es esencial para saber cuáles son las tareas que debemos realizar en primer lugar. Cuando priorizas puedes ganar tiempo y ser una persona más productiva. Lo mejor es dividir el trabajo entre lo que es urgente y lo que es importante. Con esa división podrás organizar qué hacer antes y qué hacer después.

2. Delegar

Pedir ayuda o hacer las cosas en equipo es necesario. Igualmente, no tiene por qué ser con otras personas, también existen aplicaciones que pueden hacer por nosotrxs algunas tareas como la de llevarnos la contabilidad y los gastos que realizamos.

3. Decir ‘no’

Esta parece ser una opción que nunca nos planteamos en serio pero debe estar dentro de nuestro abanico de respuestas. Lo importante no es decir ‘no’ sin más, sino ver si realmente disponemos del tiempo y de las ganas. Hay que ser una persona selectiva y quedarnos con lo que podamos abarcar y lo que nos motive.

4. Consciencia del tiempo

Así como, a veces, vemos dónde y en qué hemos gastado dinero, debemos hacer lo mismo con el tiempo. Debemos fijarnos en qué lo usamos y con qué fin. Si no vas realizando los pasos anteriores no sabrás en qué usas el tiempo. Cuando no sabes cómo se te van los minutos, no puedes cambiar tus rutinas. Vamos improvisando sobre la marcha muchas de nuestras acciones como si el tiempo valiera poco y es uno de los puntos más importantes de nuestro día a día.