Aprende a distinguir entre las personas energizantes y las personas agotadoras de tu entorno

Más vale interactuar con tu perro o con tu gato que mantener relaciones de energía relacional negativa que te chupan la vida

Todos hemos soltado alguna vez eso de “esta persona me agota”. Y no, no es ninguna metáfora: según una investigación publicada en el National Center for Biotechnology Information de Estados Unidos, la relaciones personales contienen “energía relacional” que modifica nuestra actitud, motivación, vitalidad e incluso salud física. Por eso, y mientras las personas con quien mantienes una energía relacional positiva llenan tus células de entusiasmo, aquellas con quienes tienes una energía relacional negativa parecen estar chupándote la misma vida. Y la psicóloga positivista, Diane Dreher, cuenta en un artículo de Psychology Today cómo diferenciarlas.

Según la especialista, y basándose en las investigaciones del científico Kim Cameron, de la Universidad de Michigan, las personas energizantes son “auténticas, optimistas y confiables”. Jugadores de equipo que “dan apoyo y buscan soluciones en lugar de insistir en los problemas” y que, “al reconocer las contribuciones de otras personas y expresar su gratitud, ayudan a quienes están a su alrededor a prosperar”. Estas son, como señala Dreher, también directora del Instituto de Espiritualidad y Salud de la Universidad de Santa Clara, las personas que tienes que mantener a tu alrededor.

Por el contrario, las personas drenadoras de energía o agotadoras acostumbran a autoengrandecerse al tiempo que minusvaloran a los demás ya que, según señala Dreher, “todo gira alrededor de ellos, carecen de empatía, sus interaciones son superficiales, tienen la intención de salirse con la suya y no se puede confiar en que cumplan con sus compromisos”. Pero además, y como añade esta psicóloga, “se centran en lo negativo, se quejan de los problemas y se apresuran en criticar a los demás cuando las cosas van mal”. Pura negatividad y oscuridad que debes evitar a toda costa.

Porque, aunque las relaciones sociales sean un componente fundamental en la felicidad, no resultan productivas cuando están restándote vitalidad. La propia Dreher asegura que resulta más saludable relacionarte con tu gato o perro que con un ser humano drenador de energía. A veces puede resultar complicado detectarlas porque posibles lazos afectivos pueden estar nublando tu juicio. Pero si profundizas en tu interior, en la sensación energética que te da estar con ellos durante una hora, descubrirás si realmente están aportándote o secándote. Buena parte de tu bienestar podría depender de ello.