8 Hábitos Incómodos Pero Reveladores Que Cambiarán Tu Vida De Una Vez Por Todas

Soltar malos hábitos o adquirir algunos nuevos es un reto que nos planteamos muchas veces, pero que acabamos por cumplir pocas. Es que cuesta, claro, el cambio nunca es sencillo ni bonito. Pero si de verdad quieres hacer un giro importante en tu vida, tendrías que enfrentarte a las incomodidades más a menudo. Hay quien asegura que cada semana, o incluso cada día. ¿Sabes que hay un montón de cosas que podrían transformar todo tu mundo y que no te quedan tan lejos? Podrías empezar con estas 8.

1. Cuestiónatelo todo

Pocas cosas son tan incómodas como las 'malditas' indecisiones y las dudas. Pero si te atreves a cuestionarte los pilares más importantes de tu vida y la información que recibes - por muy fiable que sea tu amigo con 2 máster - quizás descubras que hay cosas que no te gustan y que serías más feliz cambiándolas. E incluso te ayudará a valorar más las que sí te gustan. Ya sabes, nada dejarse llevar. Piensa, pregúntate y encontrarás las respuestas. Vamos.


2. Levántate muy temprano

Son muchos los estudios que demuestran que levantarse antes del amanecer proporciona el ambiente de trabajo y de estudio perfecto. Si las primeras horas después del descanso son las más productivas del día, ¿por qué no aprovecharlas al máximo? Ponte el despertador cada día entre las 5 y las 7 de la mañana y ya verás como en poco tiempo te acostumbras y ya no te entrará la pereza. Empieza una nueva era, baby. 


3. Cuenta todos los céntimos que gastes

Llevar un control de las cuentas es esencial para no llevarte sustos a final de mes. Por eso, te recomendamos que te anotes cada uno de lo gastos que haces a lo largo del día. Desde la botella de agua que te has comprado, hasta la factura del banco que se te ha cargado en cuenta. Tendrás que ser muy cuidadoso y constante. No vale hacerlo durante un día y al día siguiente pasar de todo. El reto está en la constancia. Te darás cuenta de cuánto podrías ahorrar en cosas prescindibles, para todo eso que quieres hacer pero no tienes pasta. Así el dinero te da mucho más de sí.


4. Hazte voluntario

Hay muchas causas por las que luchar, pero todos deberías comprometernos, como mínimo, con una. Eso implica mucho sacrificio, pero también la satisfacción de estar contribuyendo en algo que realmente merece la pena. Fomentar ese altruismo te hará sentir mejor contigo mismo y también con el resto del mundo. ¿Ya sabes en qué causa te vas a implicar?


5. Lleva un control de lo que comes cada día

Comer es un placer, pero no todo vale. El reto está en no comer solo lo que más te gusta, sino lo que es más saludable para ti. Haz una planificación de las comidas que haces cada semana e intenta que la dieta que sigas sea lo más variada y equilibrada posible. Y lo de siempre: sé constante. De nada sirve que pongas cuidado dos días y al tercero te des un atracón. Seguro que en pocas semanas empiezas a notar los resultados de este nuevo cambio. Te encontrarás MUCHÍSIMO mejor y ahorrarás dinero.


6. Practica hablar en público

Sudores fríos, tembleques, boca seca... Cuando llega el momento de hablar en público a muchos nos entran los mil males. Pero no tiene por qué ser siempre así. Márcate pequeños retos para cumplir: ofrecerte para hacer una presentación, dar tu opinión sobre algo cuando estés con un grupo de gente numeroso, etc. Poco a poco irás ganando confianza y acabarás siendo un speaker fantástico. 


7. Deja el teléfono en el bolsillo (un buen rato)

Vivimos enganchados a los smartphones. Eso es así. Y si no, confiesa: ¿cuántas veces has mirado el móvil desde que has empezado a leer el artículo? Seguramente alguna que otra... Y sino, lo habrás hecho en los últimos 10 minutos. Te proponemos que dosifiques esos chequeos a la mitad. ¿Cómo? Guardándote el móvil en el bolso o en el bolsillo y consultarlo solo cada 3 o 4 horas. ¿Serás capaz? Seguro que sí.


8. Medita

A veces, lo más costoso es no hacer nada. Pararse, cerrar los ojos y solo centrarnos en nuestra respiración. Pero es asombroso la de cosas que podemos descubrir de nosotros mismos en una meditación. Y también la de problemas que nos podemos ahorrar haciéndolo: estrés, ansiedad, insomnio, etc. ¿Nuestra recomendación? Busca un hueco todos los días para hacer una breve introspección en esta técnica, con solo 5 minutos basta. Aunque no lo creas, en tan poco tiempo podrás cambiar profundamente tu vida.

Crédito de la imagen: Jaime Martínez