8 consejos comunes que tu amigo con ansiedad no necesita oír de ti

Tú crees que estás ayudando, pero en realidad no lo haces. Si tienes un amigo, familiar o es tu pareja quien lo está pasando mal por culpa de este trastorno mental como la ansiedad, hay muchas formas de ayudarles. Sin embargo, y aunque lo hagas con toda tu buena intención, hay muchos otros consejos que no son buenos aunque suenen bien. Eso de que simplemente se vaya de cañas o que piense en otra cosa no va a ayudarle a calmar sus nervios ni su sensación de ahogo y, ni mucho menos, al miedo de que cualquiera de esos síntomas aparezca en cualquier momento. Así que hemos consultado a la psicóloga Gema Sánchez, cuáles son las afirmaciones o 'métodos' más comunes que se pretenden usar para ayudar a alguien pero que, sin querer, terminan por provocarle más estrés.

1. Relájate / Cálmate

Lo has visto en la tele y crees que va a funcionar, pero decirle a alguien que está sufriendo una crisis de ansiedad que se relaje no va a servirte de mucho. "Si ellos pudieran hacerlo, lo harían. Pero no pueden, así que diciéndole eso estás aumentando su crisis", explica Gema Sánchez. Estás presionándole para que consiga calmarse, algo que le es imposible en ese instante y que le produce mucho agobio no poder conseguir. En vez de esto, puedes pedirle que te cuente tranquilamente qué está sintiendo y por qué está tan nervioso, "así le ayudarás a que clarifique sus sentimientos y empiece a tener la sensación de que puede controlar lo que le pasa", añade.

Las personas que sufren ansiedad temen perder el control de las situaciones que les importan y, por ende, de su estabilidad emocional y física. A menudo cuentan con amuletos que les hacen sentir seguros, rituales o simplemente se tranquilizan sabiendo que tienen su medicación al alcance.

2. Deja de preocuparte por cosas que no sabes

"La ansiedad se centra en el futuro y en el miedo a no poder superar una situación hipotética", cuenta Sánchez. Así que lo que absorbe a la persona que quieres es algo que todavía no ha sucedido, como un examen, una entrevista de trabajo o la suposición de que ese estrés va a hacer que se desmayen. Su mente se pone en la situación más catastrófica y empieza a imaginar cómo de mal podría llegar a salir aquello, mientras los demás le reiteran que no tiene que ponerse en lo peor. El mensaje que quieres hacerle llegar es acertado, pero no debes enfocarte en lo negativo, si no en lo positivo: "Céntrate en valorar el esfuerzo que está haciendo para superar esa situación de futuro: lo mucho que está estudiando y lo bien que lo lleva, por ejemplo. En lo que sí sabe y puede controlar", aconseja Gema.

3. Todo va a estar bien, no va a pasarte nada

Las personas que sufren este trastorno tienen miedo a morir por culpa de la sensación de ahogo y el no poder controlar su nerviosismo, cosa que no va a suceder. Aun así, tú no puedes asegurarselo al 100%, y mucho menos en pleno ataque de pánico. "Aunque sea una frase de apoyo, no es muy buena idea porque se está partiendo de una promesa que no se puede cumplir", dice Gema.

4. Es culpa tuya que te sientas así, no dejas de agobiarte

Aunque sea cierto y esa persona no deje de darle vueltas a un mismo tema que le provoca la ansiedad (o a la misma ansiedad), culpabilizarle o reñirle por cómo se está comportando no ayudará en absoluto e incluso puede que le aleje de ti o se enfade.

5. Yo también estoy estresado

"Aunque estés intentando empatizar con tu amigo, en realidad estás trivializando lo que está sintiendo", explica la psicóloga. El hecho de que compares su crisis de ansiedad con tu estrés o el nerviosismo que pueda generarte un problema le manda el mensaje de que crees que exagera con su reacción. Cada persona es distinta y siente de forma distinta, solo debes entender que esa es la suya y encontrar el modo de hacerle sentir mejor.

6. Te entiendo perfectamente

Esta fórmula no es 'correcta' del todo. La persona que está contigo sabe que no sufres ansiedad, por tanto, no puedes saber qué se siente exactamente. Tal vez sería mejor que le dijeras 'me gustaría entenderte, hablemos de ello si quieres'. Y si no quiere, simplemente pregúntale qué necesita para estar mejor o cómo puedes echarle una mano.

7. ¿Otra vez?

Mostrarte 'resignado' ante su problema tampoco le ayuda. Puede que se enfade contigo por no sentirse comprendido ni arropado. La ansiedad es algo muy difícil de superar, por mucho que a ti te parezca algo sencillo, y esto solo le hará sentir más lejos de la salida.

8. Sal, tómate algo y olvídate

Si te está pidiendo ayuda tal vez sea porque quiere hablar de lo que le sucede. Decirle 'vamos a pensar en otra cosa', a menos que te pida que le distraigas, es minusvalorar su problema o obviarlo, y eso no es empatía. Por otro lado, ofrecerle salir a 'tomar algo y divertirse' a alguien que lo está pasando mal no es la cura a todos los problemas (ni siquiera para los de amor).