6 razones por las que deberías dejarlo todo y mudarte a otro país

No vamos a hablarte de cómo están las cosas económica y socialmente en nuestro país, porque eso ya lo sabes. Sino que vamos a darte un montón de razones por las que vale la pena que, al menos una vez en tu vida, cojas tus cuatro bártulos y te largues a otro lugar lejos de tu casa, tus amigos, tu familia y todo lo que conoces. Así que déjate de excusas y de 'ya lo haré el año que viene'. Muévete, conoce otras ciudades, a su gente, busca tu propio camino y, si al final decides volver a casa, al menos habrás conseguido mejorar tu nivel de inglés (algo es algo) o chapurrear otra lengua. Si todavía no estás convencido, ahí van los argumentos que han encontrado los de Elite Daily. ¿De qué tienes miedo?

1. Las 'zonas de confort' son aburridas

La verdad es que estás muy cómodo con tu vida actual. Tus amigos, tus padres, tu pareja, tu curro (aunque sea precario), tu carrera. Si de verdad quieres eso y crees que vas a conseguir todo lo que te propones sin salir de ese círculo, estupendo. Pero si hay una voz en tu cabeza que te dice 'sal, ahí fuera hay mucho más', deberías hacerle caso. Como diría tu madre (y aunque nunca es demasiado tarde), cuando tengas 20 años más te arrepentirás de no haberte ido.

2. Tu familia y amigos también pueden viajar

Imagina el favorazo que le estás haciendo a tus amigos si te vas a estudiar a la otra punta del mundo. ¡Les estarás ahorrando un pastón en hoteles!, porque en lo primero que van a pensar no será lo mucho que te enriquecerá la experiencia, sino en cuantos días de vacaciones les quedan para ir a verte. Así que no te aferres a lo mucho que les ibas a echar de menos si te vas a pasar unos meses fuera, y preocúpate por encontrar un buen sofá cama en tu nuevo piso.

3. Apreciarás mucho más lo que significa estar en casa

La nostalgia te invadirá cada mes y medio y, si tu nueva economía te lo permite, te cogerás un avión para ir a ver a tu gente y tu hogar. Al estar lejos valorarás mucho más el poder estar con tus padres en su aniversario de boda o aparecer en el cumpleaños de tu mejor amigo por sorpresa. 

4. Descubrirás tu potencial

Lo realmente valioso de irte de casa e irte lejos de verdad es enriquecerte y madurar como persona. Aprenderás a ser independiente, a encontrar una solución para casi cualquier situación, a improvisar y a hacerte fuerte cuando la vida te golpee. Después de esto, habrás perdido cualquier miedo a lo desconocido y no habrá ninguna situación que no puedas afrontar.

5. Siempre hay una forma de pagarlo

Aunque siempre tendrás el respaldo de tu familia, cuando estés lejos y necesites dinero para cualquier cosa tendrás que apañártelas por tu cuenta. Si se te rompe el ordenador, no puedes pagar el alquiler o llevas una semana comiendo arroz hervido dejará de importarte hacer turno doble en la cafetería que estás trabajando. Hay que sobrevivir y, créenos, siempre hay una forma de salir de esta.

6. Tu hogar siempre estará ahí

¿Y si todo me va mal y tengo que volver? Pues vuelves. El fracaso solo sirve para aprender y, lejos de echarte atrás, lo que te haya ido mal se convertirá en algo a superar. Vuelve a coger tus cosas y prueba de nuevo porque ahora eres mucho más fuerte y tienes el doble de experiencia que tenías antes antes de la primera vez que te fuiste.