6 hábitos cotidianos que destrozan tu autoestima

Todos hemos admirado alguna vez a la típica chica no muy guapa pero que acababa ligando más que las demás por su seguridad y simpatía, o al compañero de clase que destacaba porque hablaba con mucha fuerza y todo el mundo le respetaba. La autoestima es un plus en la vida, no solo como ingrediente para ser feliz, sino como atractivo personal para el éxito social e incluso profesional.

A veces nos exigimos demasiado, centramos la autoestima en aspectos que no nos llenan realmente o tenemos hábitos negativos que hacen que nos descuidemos, pero el precio que pagamos acaba por afectar a nuestra vida en general, ya que la autoestima es vital para trabajar bien, sentirse bien y que funcionen las relaciones personales. Todo depende de los hábitos diarios, relacionados con actitudes y costumbres.

1. El lenguaje tóxico

Hay expresiones que son letales, como decir "siempre me sale mal" o "soy un desastre". Ford decía que "Tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, en ambos casos tienes razón", y es que la Psicología nos hace ver que existe la profecía del autocumplimiento: nuestra propia predisposición influye en los resultados que obtenemos, y por tanto, nuestro lenguaje influye en nuestra vida. Por ejemplo, decir que algo pasa "siempre" nos hace sentir que no seremos capaces de cambiarlo en el futuro, y decir que "soy" de una manera o que nuestra pareja "es" de tal otra, también nos impide mejorar y sentirnos bien con nosotros mismos.

2. Descuidar tu cuerpo

Cuando nos duele la cabeza o cuando tenemos sueño, nuestro cuerpo nos está enviando una señal de algo que necesita, y tenemos que escucharlo. Cada vez que nos estresamos demasiado, dormimos poco, comemos a deshora o descuidamos el cuerpo en alguna medida, estamos diciéndole a nuestro subconsciente, de manera implícita, que no nos preocupamos por nosotros mismos, y esto daña la autoestima y se convierte en un círculo vicioso a largo plazo. Es importante cuidar de uno mismo y asegurarnos de sentirnos bien, de manera sostenible en el tiempo, tanto física como mental y emocionalmente.

3. Delegar tu felicidad a los demás

Tu pareja, tus amigos y tu familia pueden ser un gran apoyo o un gran estorbo, pero lo que está claro es que ellos nunca serán responsables de tu felicidad. Por mucho que tu pareja se esfuerce por que estés bien o que tu madre te saque de quicio de vez en cuando, tú siempre puedes elegir si reaccionas de manera positiva o negativa a lo que los demás hacen o dejan de hacer. Si sientes que a día de hoy te afecta demasiado lo que los demás hagan, es hora de que empieces a centrarte en tu parte, en cuidar de ti y tu autoestima, porque tienes derecho a sentirte bien y además eres el único que tiene el deber de asegurarlo.

4. Exigirte demasiado

Hay personas que se resignan por miedo a no conseguir nunca el éxito, y hay otros que se van al extremo contrario, y se lanzan a la piscina aunque no haya agua. Si sales de tu zona de confort podrás aprender y crecer, pero no te pongas más presión de la cuenta, porque además de tener éxito en la vida, es importante ser felices y disfrutar del camino.

5. Quejarte constantemente

Podría decirse que tenemos dos modos, el modo de queja y el modo de agradecimiento. Cada vez que nos quejamos y tenemos un punto de vista negativo, lo aplicamos también con nosotros mismos, en la forma en que nos miramos. Si ves que llevas unos días poniendo pegas a todo, recuerda que tarde o temprano tú serás la persona a la que más daño vas a hacer y peor juzgarás. Cuando estamos felices con nosotros mismos y nos aceptamos como somos, es mucho más probable que lo hagamos con los demás.

6. Alimentar los miedos

"No valgo para esto" o "nunca lo conseguiré" son el tipo de ideas que te desmoronan, lo que en Coaching se llaman saboteadores, frenos que nos ponemos en las ruedas y dificultan que consigamos lo que queremos. Puede que tu padre, un jefe que tuviste o algún profesor te dijeran un día que no valías para algo, pero no dejes que los demás definan tu vida, y recuerda que, como dice Nick Vujicic: "El miedo es la mayor discapacidad de todas".

Crédito de la Imagen: Fantasía Prohibida