Netanyahu rechaza el plan de Trump para Gaza que incluía el desarme de Hamás

“Tanto el grupo islamista que gobierna el enclave desde 2006, Hamás, como las facciones más radicales de la Yihad Islámica, habían firmado su compromiso”

Israel lleva desde 2023 masacrando la vida palestina en la Franja de Gaza. A veces de manera abierta. Otras refugiado en una supuesta tregua: Israel ha asesinado a más de 300 niñas y niños desde que entrara en vigor el alto el fuego firmado por Netanyahu y Hamás en octubre de 2025. Por eso el mundo entero esperaba que el primer ministro israelí aceptara el plan para Gaza de Trump y comenzara la retirada de tropas israelíes del territorio palestino. No será así. Netanyahu ya avisó de que no estaba conforme con parte del contenido del plan propuesto por el máximo mandatario estadounidense y ahora finalmente lo ha hecho oficial: lo rechaza totalmente.

Una postura que contrasta con la que han tomado las autoridades y los grupos armados palestinos. Como explica en un reportaje la periodista Helena Pelicano, enviada especial de La Vanguardia en Jerusalén, “el rechazo de Netanyahu al plan paraliza el engranaje político gazatí, que se había puesto en movimiento. Tanto el grupo islamista que gobierna el enclave desde 2006, Hamás, como las facciones más radicales de la Yihad Islámica habían firmado su compromiso de desarmarse”. Sí, estaban dispuestos a entregar las armas para conseguir que terminase la ocupación militar israelí de la Franja de Gaza y comenzase la reconstrucción de su sociedad.

Según el experto Max Rodenbeck, cuyas palabras recoge la propia Pelicano, Israel estaría rechazando este plan debido a las concesiones que tendría que hacer: entre ellas, el despliegue de una policía palestina que garantice que nadie toma el armamento entregado por los grupos armados o de fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina, ahora mismo en El Cairo, para lo cual Israel debería “permitir la libre circulación de sus miembros dentro y fuera de Gaza”. Por otro lado, hay quien achaca el rechazo a la celebración de elecciones nacionales en Israel durante el próximo mes de octubre. Así, Netanyahu estaría actuando con fines puramente electoralistas.

¿Pero y qué hay de la reconstrucción de la región? “Se hace esperar. La Junta de Paz de Donald Trump, creada en enero para supervisarla, acaba de emitir su primer contrato de obra en el territorio devastado: no un hospital, ni una vivienda, sino un rudimentario puesto militar destinado a alojar a un primer contingente de tropas marroquíes”, explica esta corresponsal basándose en informaciones de The Guardian. Además, parece que casi nadie está dispuesto a invertir en esta reconstrucción: “Israel no aportará nada, los Estados Unidos pondrá sumas mínimas y los países árabes y Europa asumirán la mayor parte”. Gaza sigue sufriendo. No lo olvidemos.