Las responsabilidades, la monotonía o el estrés del día a día pueden hacer que muchas parejas sientan que han perdido parte de la conexión que tenían al principio. Pero ¿qué hace que algunas parejas mantengan esa sensación de cercanía mientras otras sienten que se han ido distanciando con el tiempo? Para Lucía Jiménez, psicóloga y sexóloga de la mano de Durex, la respuesta suele encontrarse en los pequeños gestos cotidianos: “la conexión no aparece de la nada, se construye en los pequeños momentos del día a día.”
Uno de los conceptos clave que se tratan en terapia de pareja son las ofertas de conexión: pequeños intentos de acercamiento con la pareja que realizamos constantemente, como compartir una anécdota, comentar algo que vemos durante un paseo o enseñar una canción que nos gusta. La experta de la mano de Durex destaca que ante estos acercamientos hay tres tipos de respuesta:
1. Corresponder a la oferta de conexión. Es la respuesta que más fortalece el vínculo. Implica mostrar interés genuino por lo que la otra persona comparte, hacer preguntas o continuar la conversación. No se trata de estar de acuerdo, sino de demostrar que estamos emocionalmente presentes.
2. Ignorarla. Ocurre cuando respondemos con indiferencia, distracción o falta de atención. Aunque pueda parecer inofensiva, esta respuesta puede generar sensación de distancia y hacer que la otra persona deje de buscar esos momentos de conexión.
3. Rechazarla. Es la respuesta más perjudicial para el vínculo. Consiste en reaccionar de forma negativa, crítica o despectiva ante el intento de acercamiento de la otra persona, generando fricción en lugar de conexión.
Aunque puedan parecer gestos insignificantes, “la forma en que respondemos a estas pequeñas invitaciones tiene un impacto directo en la relación. Cuando mostramos interés, fortalecemos el vínculo emocional y podemos estar más cerca de conseguir una conexión total, en cambio, cuando las ignoramos o rechazamos de forma repetida, favorecemos la desconexión.”
La Teoría Triangular del Amor de Robert Sternberg identifica la intimidad, la pasión y el compromiso como los tres pilares fundamentales de las relaciones duraderas:
”La conexión es además uno de los principales motores de la intimidad. Según esta teoría, la forma en que las parejas invierten en su intimidad determina su conexión: si están conectadas emocionalmente, a su vez, lo estarán sexualmente. Muchas parejas buscan recuperar el deseo sin darse cuenta de que este también se alimenta de cómo nos relacionamos fuera del dormitorio. Sentirse escuchado, comprendido y acompañado favorece tanto la conexión emocional como la física”, concluye la experta.
Apoyando esta teoría, Durex llevó a cabo un reciente estudio que revela que más del 75% de los españoles considera que mejorar la conexión ayuda a mejorar la calidad de las relaciones y su bienestar. Y además, 6 de cada 10 cree que evitar tensiones aumentaría la actividad sexual en pareja. Un dato que refuerza la importancia de cuidar estos pequeños momentos cotidianos que, lejos de ser despreciables, contribuyen a construir relaciones más satisfactorias y duraderas.
