Cada tres segundos una menor de edad es obligada a casarse en algún rincón del mundo

Estamos lejísimos de poder alcanzar la erradicación del matrimonio infantil fijada para el año 2030

La violencia contra las mujeres está lejos de ser erradicada. En todos los países del mundo. En todos los ámbitos. Parece que siempre encuentra una forma en la que manifestarse. Una de las más tristes, desgraciadamente bastante extendida, es la del matrimonio infantil: el nuevo Atlas del Matrimonio Infantil elaborado por la oenegé Girls Not Brides revela que sigue siendo legal en 117 países del planeta. Más concretamente, cada año, apunta el periodista Isra Fdez, “se suman 12 millones más de niñas y mujeres vivas que se casaron siendo menores”. Equivale a una nueva víctima del matrimonio infantil cada tres segundos en algún rincón del mundo, especialmente en el continente africano.

De hecho, nueve de los diez países con mayor prevalencia del matrimonio infantil se ubican allí: Níger (76%), Chad (61%), República Centroafricana (61%), Malí (54%), Sudán del Sur (52%), Burkina Faso (51%), Mozambique (48%), Guinea (47%) y Somalia (45%). Les acompaña en este penoso ranking Bangladesh con un 51%. En el top 20, además, se cuelan varios países del continente americano como Surinam (36%), Nicaragua (35%), Bélice (34%) y Honduras (34%). En todos ellos, como puedes ver, entre un tercio y tres cuartos de las niñas y mujeres contraen matrimonio antes de llegar a cumplir los 18 años. Antes de tener de verdad una oportunidad para elegir lo que quieren para sus vidas.

Todo esto, señala el propio Fdez, evidencia que la humanidad está lejísimos de eliminar esta forma de violencia contra las mujeres. Sí, “la proporción global bajó del 21% al 19% en el último lustro, pero al ritmo actual el objetivo de erradicar la práctica para 2030 necesitaría avanzar veinte veces más rápido”, dice basándose en los datos públicos de UNICEF. Y es que no son solo estos países que lideran el ranking. Hay muchísimos otros más que no fijan una edad mínima o que lo hacen a la baja sin proteger la infancia y la adolescencia de las menores. Lo peor es que, como imaginarás, todo esto del matrimonio infantil es solo otro síntoma más de un problema muchísimo mayor. Uno estructural.

“Es la antesala de algo peor: nueve de cada diez partos entre adolescentes ocurren en niñas que ya estaban casadas antes de los 18 años”. Esto, de por sí, supone un condicionamiento brutal del futuro de todas estas mujeres y una gran vulneración de su derecho a decidir. Después de todo, y como bien apunta este periodista, la corteza prefrontal, la parte del cerebro que nos permite tomar buenas decisiones, “no termina de madurar hasta los 25-30 años”. Pero es que hay que sumarle el riesgo directo para la salud: los datos de Naciones Unidas revelan que el embarazo precoz es la primera causa de muerte entre chicas de 15 a 19 años. ¿Por qué no estamos haciendo más para cambiar esto?