Violencia, Sexo Y Poder: Cómo El Contenido De Las Series Manipula Tu Cerebro

Cómo ocurrió anteriormente con los cómics, y más atrás todavía, con algunos libros. En la actualidad, las series de televisión también están en el punto de mira de sociólogos y otros estudiosos en referencia al hecho de que su contenido pueda afectar y modificar la conducta del espectador. Y ya no solamente nos referimos a menores de edad y público infantil sino a todo el mundo. A ti y a mí.

Hace unos años, el profesor de la Universidad de Nueva Jersey Robert Kubey, alegaba que las telenovelas suponían una fuerte carga moral sobre el espectador puesto que defendían valores como el amor eterno, la familia y el justo castigo para los malos de la película. Mirad La casa de la pradera y disfrutad de una buena dosis de facherío. Lo que nosotros de pequeños hemos mamado con Disney y nos puede, o no, haber acarreado una serie de complejos frente la realidad.

Sin embargo, a día de hoy, nos hemos relajado un poquito con todo el temilla de la supuesta moral y se crean ficciones para televisión con una complejidad muy superior. Con menos contraste entre lo que es blanco y lo que es negro, y desde puntos de vista de personajes que no son precisamente ningún referente de lo que hay que hacer. Que le pregunten al protagonista de Breaking Bad, Walter White, si tiene algo a decir al respecto. De ahí a que se haya hecho hincapié en asuntos como la violencia, el sexo explícito o la aparente falta de castigo para aquellos personajes que amamos cuando deberíamos odiar. Que le vuelvan a preguntar al puto Walter White o a Frank Underwood, de House of Cards.

Pero bueno, el señorísimo Leopoldo Seijas Candelas (me he documentado eh, no creáis que esto me lo sé yo de memoria), profesor de Ciencias de la Información en la Universidad San Pablo, opina distinto. Él dice, en un estudio sobre televisión y conducta, que no se puede achacar la culpa de todos los males a nuestra amiga la caja tonta. Según él y muchos psicólogos, la violencia proviene principalmente de la frustración, y en la sociedad hay muchas fuentes de frustración: el trabajo, las relaciones, la falta de oportunidades, la publicidad...

Así pues, la misma persona que podía variar su conducta o volverse violenta cuando se frustraba viendo la perfecta vida de La casa de la pradera, puede acabar haciendo lo mismo si 'entiende' el mensaje de Breaking Bad o de Game of Thrones de que solo los hijos de puta llegan lejos en esta vida.

¿Modifican entonces las series de televisión la conducta de las personas? Por supuesto, igual que lo hacen las historias que te contaba tu madre antes de irte a dormir, las lecciones del cole, lo que te contó tu tía sobre el niño que se soltó de sus padres en un parque de atracciones, las señales de tráfico, las noticias... ¿Son por ello peligrosas? Depende de ti. Esto es como si tu vas a doscientos por hora con el coche y resbalas con un charco o chocas contra un árbol. Le puedes echar la culpa al charco o al árbol, pero al final quién pisa el acelerador eres tú.