Se vende silo de misiles en medio del desierto para huir del coronavirus

Este espacio que parece pertenecer a una serie de ciencia ficción o a una con un conflicto bélico podría convertirse en el hogar de quien quiera pagar su precio

La pandemia que azota al planeta entero ha hecho que más de uno se plantee mudarse. Si vuelve un confinamiento, lo ideal sería estar en un espacio donde sentirse bien y estar cómodx sean algunas de las opciones principales. Hay otro tipo de perfil de personas que se lo plantean más allá y harían cualquier cosa por la propia supervivencia y la de su entorno más cercano. Para estas personas un búnker sería lo ideal y ahora un antiguo silo de misiles de la Guerra Fría ha sido reconvertido a búnker de lujo, con piscina de toboganes, zona para practicar tiro y una pared para practicar escalada incluidas.

Este espacio que ahora está en venta parece haber sido reconvertido con el objetivo de que las ofertas las hagan personas bastante adineradas, ya que su precio es superior a 1,5 millones de dólares, unos 1,2 millones de euros. Este búnker situado en Dakota del Norte (Estados Unidos) se presenta como un auténtico espacio para la supervivencia, se puede vivir dentro durante largos periodos de tiempo. Larry Hall, el ingeniero que ha desarrollado este lugar explica que los medios tachan que el búnker solo es “para personas paranoicas de la supervivencia pero la realidad es que ha sido construido para personas exitosas, educadas y acomodadas que quieren vivir con tranquilidad en caso de desastre natural o pandemia provocada por el hombre”.

El búnker fue construido en el año 1960 y albergaba y protegía los misiles nucleares Atlas, en plena Guerra Fría. Sus paredes tienen casi 30 metros de espesor. La puerta de entrada pesa ocho toneladas y está hecha de acero blindado. Hall apunta que es una de las estructuras artificiales más fuertes que se han creado hasta el momento. Y claro, en su interior está todo lo necesario para vivir: tiene 15 plantas, 60 metros de profundidad y más de 5.000 metros cuadrados, puede llegar a albergar a más de 75 personas. Algunas de las plantas son completos apartamentos con varios dormitorios y baños.

Esto no es lo único porque el ocio también debe ser desarrollado en su interior. Hay gimnasios, cine, bar, biblioteca, un muro para escalar, una sala de tiro, una piscina de agua salada que tiene un tobogán y hasta un parque para mascotas. Tiene incluso una tienda donde se puede adquirir productos frescos y esto es porque hay un sistema de acuicultura que se puede utilizar para criar peces como el salmón. Además cuenta con la opción de cultivar vegetales orgánicos. Vaya, todo un sueño para quien se lo pueda (y también quiera) permitir o quien tenga tanto temor a lo que puede pasar en el exterior que solo piense en resguardarse.

CN