En TikTok se ha puesto de moda fingir que eres una víctima del Holocausto

"Hola, estás en el cielo. Yo soy tu guía, y me morí en Auschwitz". Así empieza uno de estos vídeos que, para el Museo del Holocausto, es "una forma de banalizar la historia"

Maquillada como si tuviera la piel llena de heridas, moratones y quemaduras, vestida con un pijama de rayas con una estrella cosida y un pañuelo en la cabeza, una adolescente se prepara para grabar un vídeo de TikTok, un PoV (point of view, en el que tú eres el protagonista y alguien finge que interactúa contigo hablándole fijamente a cámara), en el que dice ser una judía muerta en Auschwitz que te da la bienvenida al cielo mientras te cuenta su trágica historia.

Clickando en el hashtag #Heaven o #Holocaust, dos de los más recurrentes en este tipo de vídeos, aparecen cientos de contenidos iguales: adolescentes que se han maquillado como víctimas del holocausto y se han montado su propio personaje, con una historia de su vida y muerte, y que te la cuentan desde el cielo. “Es la última tendencia en la serie de vídeos PoV, uno de los formatos más recurrentes en la app. Una tendencia horrible, por eso”, explica un artículo de la revista Insider.

Los formatos en los que se presentan este tipo de vídeos son muchos, desde los retos de maquillaje (es decir, pintarse como si hubieras muerto en una cámara de gas, con quemaduras y heridas mientras cuentas la historia historia) hasta los vídeos con croma (grabarte disfrazado en tu casa y cambiar el fondo por un campo de concentración). Y la excusa para hacerlo es “educar a la gente” y “compartir estas historias”, explica una tiktoker de 17 años de New Jersey que ha hecho uno de estos vídeos.

“Siempre me ha interesado el Holocausto y he intentado hacer un vídeo creativo informando a la gente sobre ello en TikTok, nunca intenté que fuera ofensivo, solo creí que ahora era necesario recordar estas historias”, añade en el artículo. Aunque la intención es buena, compartir la historia para que no se repita, las formas, para muchos usuarios, dejan mucho que desear. En Twitter, por ejemplo, cientos de personas han compartido estos vídeos con captions como “estoy triste, ¿de verdad la gente creía que Auschwitz era algo con lo que practicar sus habilidades de maquillaje e interpretación?”.

Las quejas no se han quedado en el terreno online. El Museo del Holocausto, en Washington D.C. (EE. UU.), ha dicho que es una forma de “trivializar la historia” y que “deshonra la memoria de las víctimas”. Por otra parte, una activista que ha publicado en el portal Wired ha definido estos vídeos de “trauma porn”, es decir, la necesidad de llamar la atención con narrativas dramáticas y sensiblonas, tocando la parte más emocional y emotiva de la gente para conseguir likes. Como ha añadido la directora del museo, “es necesario que los jóvenes aprendan la historia, pero no desde esta banalidad”.

CN