El sanguinario héroe de guerra, ultraderechista y actor fracasado que inspiró Rambo

Bo Gritz, apodado The Real Rambo, fue uno de los personas más carismáticos de los ochenta en Estados Unidos y un referente para el mundo del cine

En los años ochenta, la época en la que Ronald Reagan presidía Estados Unidos como si se tratase de una película de vaqueros en la que los indios eran los soviéticos, hubo un tipo que generaba patriotismo a base de machetazos, amputaciones, flechas explosivas y disparos de M16. Era John Rambo, un veterano de Vietnam y antiguo ranchero de Arizona con estrés postraumático que odiaba más a los comunistas que al propio diablo y que no encontraría el descanso en su vida hasta que el neoliberalismo se asentara en las selvas de Vietnam y en las montañas de Afganistán. Un propósito vital que le llevó a eliminar a 504 enemigos en la gran pantalla y que le ha llevado a protagonizar cinco películas (Rambo V: Last Blood se estrenó el 20 de septiembre). 

Resultado de imagen de rambo gif

Sin embargo, por increíble que resulte en 2019, el personaje que ha definido la carrera de Sylvester Stallone (junto a Rocky Balboa) parece haber sido calcado del veterano de las fuerzas especiales, James Gordon, más conocido como Bo Gritz. Medalla de honor, estrella de plata y corazón púrpura, Gritz acumula todas las condecoraciones que pueden ganarse en combate y presume de haber liquidado a 400 enemigos él solito. Como se señala en un artículo de la revista ICON, la vida de ambos parece haber sido un calco y si bien Gritz encajaba con la figura del héroe de guerra que retorna a Estados Unidos y siente que sus propios conciudadanos lo detestan, más sorprendente todavía parece que en 1976 intentase triunfar en el cine asesorando al director Francis Ford Coppola a crear el personaje del General Kurtz en Apocalypse now. 

Pero su alter ego aún estaba por cocerse y fue gracias a su constante presencia en los medios de comunicación y su excelente relación con algunos actores de Hollywood, como Clint Eastwood, que finalmente los productores (dicen que la CIA también echó un mano) decidieron lanzar la saga Rambo inspirada en la figura de Gritz con el matiz de que a Rambo su regreso a la civilización no le fue nada bien. No será hasta Rambo Acorralado Parte II en el que el lado más paranóico de Gritz salpicaría a Rambo con la búsqueda de supervivientes de Vietnam retenidos en campos de concentración en manos del enemigo, una de las denuncias que el exmilitar solía reprochar al Gobierno de la época al que señalaba como un traidor a sus compatriotas por aceptar la derrota en Vietnam. Un activismo ultrapatriótico que se recoge en el documental Erase and Forget dedicado a Gritz.

Aunque la cosa no acaba aquí, la decisión de Gritz de entrenar a muyahidines afganos en Sandy Valley (Nevada) inspiró Rambo III (una peli que es toda una oda a los talibanes). Incluso su giro ultracristiano en los años 90, en esta época incluso llegó a flirtear una alianza política conservadora junto el fundador del Ku Klux Klan, salió reflejado en John Rambo: Vuelta al infierno en la que el héroe de Hollywood vuelve a las selvas de Birmania para ayudar a misioneros cristianos en manos de los señores de la droga. Incluso su final, cansado de todo y de todos llevando una apacible vida retirado en su rancho, parece haber inspirado la última entrega de Rambo que, por cierto, es previsible y bastante básica para ser el final del antihéroe más laureado de Hollywood. 

Por irónico que pueda parecer, incluso el intento de suicidio de Gritz en 1998 tras divorciarse de su cuarta mujer parecía haber sido guionizado desde los estudios de cine, como si las vidas de John Rambo y Bo Gritz hubieran estado escritas por la misma mano y ya no pudiera saberse cuál de las dos es la que inspira la otra. Mucha gente no lo sabe, pero en el guión original de la primera película de Rambo, cuando tiene que decidir si entregarse a la policía o seguir luchando, el exmarine acababa suicidándose. Sin embargo, los productores vieron el potencial de una segunda entrega y decidieron modificar el final. Lo más probable es que después de casi 40 años de vidas paralelas, las vidas de los héroes olvidados acabe de la misma manera: en la soledad de un rancho rodeados del polvo del desierto y poco más.