Salí de fiesta con un perfume de feromonas y acabé encontrando el amor

Las feromonas son sustancias químicas que segregan los seres vivos y que tienen como objetivo atraer a los demás a base del olfato

Es sábado y son las 18.30. Pero este sábado no es uno cualquiera, esta noche toca concierto y después discoteca, con lo cual habrá que acicalarse y prepararse para ‘pillar’. Suena fatal, pero es así. A mis amigas y a mí nos gusta conocer gente nueva y somos conscientes de que nunca sabe cuando surgirá un nuevo amor. Con este propósito en mente hemos ido adquiriendo del sexshop  todo tipo de objetos y complementos sexuales con los que estar listas para dar rienda suelta al amor carnal. Ya sabes, vibradores, esposas, lubricantes y preservativos de todo tipo de sabores. Hay que estar preparadas por si a Cupido se le ocurre dispararnos una de sus flechas.

Paseando por la ciudad acabamos entrando a un sexshop en el que nos encontramos algo que jamás habíamos probado y ni siquiera sabíamos que existía: los perfumes con feromonas. Mi amiga y yo nos miramos fijamente a los ojos y tomamos una decisión: esta noche usaré uno para comprobar si mis opciones para ligar aumentan. Pero, antes de explicar los resultados de mi osado experimento, os cuento un poco más sobre este afrodisiaco aroma. 

Aunque suene a ciencia ficción, estas fragancias existen tanto para mujeres como para hombres. Su origen no es tan lejano: en 1959 los investigadores alemanes Peter Karlson y Martin Lüscher descubrieron que la abeja reina podía controlar a las demás emitiendo unas sustancias químicas que dichos científicos bautizaron como feromonas. Esta emisión no solo sucede en las abejas sino también en otros animales. Los humanos no nos quedamos atrás, o al menos eso explica el último estudio sobre feromonas realizado por la Academia China de las Ciencias: “Los participantes debían identificar el género de algunas figuras mientras eran expuestos a dos esteroides humanos distintos. La androstadienonoa, presente en las axilas y el semen de los hombres, condujo a las mujeres a identificar las figuras como masculinas. Justo lo contrario ocurrió con el estratetraenol, presente en la orina femenina”.

Huéleme aquí

Más allá de los consejos que nos ofrecen en la tienda erótica decidimos sacar los móviles y consultar en Internet sobre los perfumes con feromonas. En las webs especializadas explican que dichas fragancias “son una de las últimas tendencias en materia del sexo y son tan populares que incluso causan auténtico furor entre celebridades y famosos”. En una de ellas ofrecen un gran surtido no solo de perfumes con feromonas sino también de decenas de productos eróticos bastante sorprendentes: cápsulas que cambian el sabor del semen y aumentan su cantidad, cremas retardantes, geles creados para practicar sexo oral y, por supuesto, los productos más clásicos como vibradores, aceites, lencería y demás juegos eróticos. Mi atención se centra claramente en los perfumes. Estoy decidida a pillar uno y probar suerte. Y, al final, opto por uno con olor a rosas.

Dos modelos de perfume con feromonas - Mundo Erótico

Termino de ducharme y en lugar de colocar sobre mi piel la colonia de siempre abro mi nueva fragancia. Cuando la huelo no noto nada más allá que un olor agradable, algo dulce para mi gusto personal pero fresco. Me pongo bastante: detrás de las orejas, en las muñecas, en el escote, por el pelo y sobre la ropa en general. Según explican en la web donde lo he adquirido “el ser humano es capaz de recibir una serie mensajes/señales a través de las feromonas, de la misma manera que podríamos comunicarnos, por ejemplo, con la voz. Lo que sucede es que este tipo de comunicación nos excita, por lo que un perfume con feromonas nos puede ayudar a atraer a quien queramos”. Perfecto. Justo lo que quiero.

Mi cuerpo pide salsa

Entro en el concierto como si fuera la dueña del local. Tengo la mirada alta y mis ojos dicen: I’ve got the power, vaya, que tengo el poder. Y ese poder son esas feromonas que va desprendiendo en el perfume que está sobre mi piel. Ahora bien, las dudas me asaltan: ¿qué tengo que hacer para que funcione?, ¿y si de repente se pone a mi lado una persona que no me gusta? Espero que las feromonas tampoco sean como una especie de aroma mágico que ciega a todo aquel que lo huele, como si se tratara de un conjuro, porque en ese caso al final me saldrá el tiro por la culata. Sin embargo, y para mi tranquilidad, en la descripción del perfume se decía claramente que "no hay que mirar estos perfumes con feromonas como que vamos a generar una atracción irrefrenable a los demás, ni que nos vaya a producir unas ganas imparables de tener sexo. El deseo debe de existir con antelación. Estas fragancias nos ayudan a potenciarlo”.

Ada Ramos

Mi amiga y yo encontramos un hueco bastante bueno cerca del escenario. Detrás tengo a un grupo de chicos que gritan mucho y hacen escándalo. O es la primera vez que asisten a un concierto o es que son muy fanáticos. Poco a poco noto que algunos de ellos me miran e, incluso a mi izquierda, también algunas chicas me observan con curiosidad. Alerto a mi amiga sobre lo que sucede porque me estoy sintiendo algo incómoda y no tengo claro si son paranoias mías o es que el perfume está haciendo efecto. Ella me relaja y me dice que este es el momento en el que me tengo que fijar si hay alguien de mi interés. Observo a mi alrededor pero de momento nada de nada. A excepción de un chaval con camiseta a rayas rosa y gorra. Ese tiene algo. Me quedo quieta mirándolo, a ver si se ‘pispa’ o me huele. Se da cuenta y me mira. Me sonríe. Creo que ya se está cociendo algo entre nosotros.

Un baile con aroma a romance

Poco a poco, el chaval se va acercando y a bailar a mi lado. Mi corazón se acelera y casi sin darme cuenta ya estamos moviéndonos y acariciándonos con sutileza. Tras unos tórridos minutos de bailoteo el chico recoge mi pelo y me besa. Nunca sabré si lo nuestro es por las feromonas o porque ya nos gustábamos a simple vista, pero ese primer beso me ha llevado a vivir una noche loca con él y seguramente volveremos a vernos. Ha sido enriquecedor y muy útil para innovar en el ámbito sexual, ya sea facilitando el ligue, para generar comunicación o para ampliar la confianza dentro de la pareja.

A raíz de mi experiencia con este nuevo ‘juguete’ me doy cuenta de que hay muchos espacios que se centran en promover y divulgar sobre estos nuevos contactos sexuales. Mundo Erótico es un buen ejemplo de ello, por su enorme variedad y porque, además, cada uno de sus productos viene con una amplia descripción de su uso y sus beneficios. Y algo muy importante e imprescindible: trabajan por el placer tanto del hombre como de la mujer.