Recetas Increíbles Que Nunca Pensaste Que Se Podían Hacer Con Microondas

Para comer, deliciosas lentejas de bote y un tupper de estofado de mamá. Para cenar, estupendas patatas de bolsa y una lata de calamares en su tinta. Y el fin de semana, que hay más tiempo para innovar, maravillosos macarrones con tomate.

Toma-ya-dietaequilibrada. Y todo, ¿por qué? Porque casi ni sabemos situar la cocina en nuestro piso. Pero no hace falta ser un gran chef para preparar platos ricos y sanos sin tener que ensuciar ni pasar más de 15 o 20 minutos entre fogones. De hecho, ni el fuego hace falta encender. Temblad, Arzak y compañía: aquí unas cuantas recetas asombrosamente rápidas y sencillas cocinadas con nuestro nuevo mejor amigo: el microondas.


Dos primeros

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¿Qué tal empezar con unas patatas con verdurita y vino blanco y unas sardinas al limón? Bien fáciles las dos recetas. Para la primera, basta con cortar las patatas en rodajas y colocarlas en una fuente con un poco de cebolla y pimientos en juliana. Se les echa sal, aceite, vino blanco y una pastilla de caldo de pollo. Después, tapadas con un papel transparente, al micro 10 minutos. Cuando acaben, una vuelta con un cucharón y otros 5 minutos más. Punto final.

La segunda, igual de fácil o más: se limpian las sardinas (un poco tedioso, pero es lo más difícil del plato) y se colocan en una fuente. Sal, pimienta, un vaso de caldo de pescado, jugo de limón y para dentro. Cinco minutos de un lado a máxima potencia, cinco minutos del otro y a ponerse hasta arriba de sardinas.


Dos segundos

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Uno de carne y otro de pescado, para que haya variedad. El primero, unas pechugas de pollo con verduritas. Tan sencillo como esto: colocar las pechugas en el recipiente, salpimentadas y con rodajas de tomate entre una y otra. Sobre ellas, un chorrito de aceite, otro de caldo de verduras y medio vaso pequeño de vino blanco. Al microondas cinco minutos y, luego, media vuelta y otros tres.

Y el pescado, igual de rápido y de sano: gallo en papillote. En un papel de horno, las verduritas en juliana (zanahoria, puerro… todo le viene bien). Sobre esa base, el filete de pescado y un chorrito de aceite. Y nada más: cerrar el paquete y 5 minutos a tope. Ojo al abrirlo, que el vapor sale muy, muy caliente.


Dos postres

Aquí sí que ya uno se puede lucir en sólo unos minutos, porque el microondas es, muchas veces, el mejor amigo de los pasteleros acelerados. ¿Qué tal un brownie? Bien sencillo: en un bol, un huevo, 4 cucharadas de azúcar, 4 de harina, 4 de leche, 3 de aceite de girasol, 2 de cacao en polvo, 2 de crema de chocolate y una pizca de levadura en polvo. Se va mezclando poco a poco y, cuando ya no tenga grumos, se reparte en tazas y al microondas como un minuto. Punto-pelota.

La segunda es más pinturera incluso: tarta de queso con manzana. ¿En microondas? Sí señores. Se machacan unas galletas y se mezclan con un poco de mantequilla para hacer la base. Sobre ella, la pasta que resulta de unir dos huevos, una tarrina de queso de untar, un bric de nata pequeño, 100 gramos de azúcar, el jugo de medio limón y su ralladura. Una vez vertida la mezcla sobre las galletas machacadas, se adorna con unas rodajas de manzana y para dentro 10 minutos a máxima potencia. Se suele pinchar con un tenedor para ver si está bien hecha; si este sale limpio, es momento de dejarla reposar un poco... y a tragar.


¿Qué? ¿Hay hambre? Probablemente. Lo que seguro que ya no hay son excusas para no cocinar. Con estas recetas, a uno no le da tiempo ni a tomarse una copa de vino mientras las prepara. Aquí está la guía para dejar atónitos a propios y extraños demostrando una brutal pericia… sin manchar ni una sartén.