Probé Un Día Entero El Perfume De Moschino Para Ver Qué Se Siente Al Apestar A Machismo

¿A qué huele la transgresión? La marca Moschino y el diseñador Jeremy Scott hacen una pareja ideal y compleja que no siempre agrada o cuenta con el beneplácito de la audiencia. Gracias a este binomo hemos podido disfrutar del primer anuncio de Barbie en el que aparece un niño jugando con muñecas. Pero también nos han perturbado con el primer perfume femenino que emula a la perfección el envase de un limpiacristales. ¿Machismo? ¿Tópico? ¿Provocación? ¿O un guiño a aquellas mujeres que friegan, lavan y quitan la mierda a un sistema machista y capitalista? En Código Nuevo hemos decidido averiguar qué se siente al llevar un perfume machista durante un día.

10:40 Entro decidida a una conocida cadena de perfumerías. Busco la fragancia de la discordia. Tengo resaca y me pesa el cuerpo. Como de costumbre, después de una nochede vino blanco, más vino blanco y sexo salvaje de buenas noches, no me he desmaquillado. PELIGRO. No desmaquillarse es cometer un sacrilegio. Es difícil ser inmune a la infinidad de artículos, reportajes o tutoriales de internet sobre la importancia de quitarte esa mierda de la cara y lo mala fashion victim que serás si no lo haces… Porque según los dictámenes de belleza de las grandes marcas, no desmaquillarse equivale casi a rociarte la cara con ácido.

10:41 Mientras divago en estos pensamientos, esquivo a cuatro dependientas pulcramente uniformadas. Lo saben y lo sé: somos enemigas de guerra. Evito el contacto visual y sentencio que ellas, con sus labiales perfectos y su todopoderosa destreza con el delineador, son capaces de violar con un pestañeo mi poco sofisticada feminidad. Obviamente, yo también tengo mis armas: a plena luz del día, nadie luce semen en el pelo con más dignidad y estilo que yo.

Sigo mi aventura. Cada pasillo es una trinchera. Cruzo, rodeo y logro encontrarlo: Fresh Couture, el nuevo perfume de Moschino. Impacta: luce en un perfecto spray de limpiacristales. La idea es del rebelde e irónico Jeremy Scott (Kansas City, Missouri, 1975). Scott es incorrecto. Tal vez un genio. ¿Un genio machista?

10:58 Llevo un buen rato presionando el bote de spray tal y como aparece en el anuncio. He acariciado el frasco como si fuera un pene como hace Linda Evangelista en el spot. Me he tirado al suelo y he hecho movimientos sensuales o epilépticos (no sé diferenciarlos) con mi cabeza. He puesto boca de “o” y he pronunciado 13 veces Moschino como si estuviera haciendo una mamada. Y no, no se abre.

11:03 Cuando estoy a punto de rendirme, alguna icónica feminista muerta me susurra: “desenrosca”.

11:04 Funciona.

11:07 He colocado un par de gotas de perfume sobre mi muñeca y algunas más en el cuello. Para las it girls y las revistas de moda se trata de una fragancia fresca, seductora, chispeante e irresistible. Corroboro que es fresco, sin más. A mí ciertamente me recuerda al Ambi Pur de la consulta de mi dentista.

11:09 Las dependientas empiezan a mirarme mal. Camino hacia la luz y antes de salir me excuso, “lo siento, no he encontrado ningún champú que garantice la eliminación de restos de semen en mi pelo”.

15:15 Llevo varias horas con el perfume puesto y no me han dado ganas de limpiar. Quizá no estoy programada genéticamente para ser una buena esposa o una mujer de verdad. ¿Será la feminidad una gran mentira?

17:27 Estoy libre de efectos, pero tengo que limpiar la cocina. El olor de Fresh Couture se confunde con el olor a fritanga. ¿Por qué Moschino presiona a las mujeres para mostrarse como objetos sexuales hasta cuando limpian? ¿Tenemos que ser sexys hasta para sacarnos un moco?

07:09. Querido Scott, pienso mientras suena el despertador, la idea de ofrecer un producto caro o de lujo en un envase cutre y cotidiano es guay. Andy Warhol también hacia arte a partir del consumismo y la cultura de masas. No obstante, contigo, tengo ciertas dudas. Limpiar no es glamoruoso por varios motivos: (1) las tareas domésticas continúan siendo esas actividades en la que los hombres se aprovechan del trabajo gratuito de las mujeres,  (2) son mujeres las personas que mayoritariamente hacen el trabajo doméstico bajo condiciones laborales deplorables, muchas de ellas sin derechos, (3) los ricos no limpian: los ricos contratan a mujeres inmigrantes y las someten en multitud de ocasiones a un trato denigrante, clasista e incluso a situaciones de explotación. Así que, Scott, si quieres hacer crítica social a partir de la moda y el diseño, empieza por comprender cuál es el peso (y cuáles son los daños) del machismo y el capitalismo en nuestra sociedad, especialmente en lo que respecta a nosotras, las mujeres.

PD: Tres días después compré el perfume. Que me perdone el feminismo, pero necesito explorar mi feminidad más incómoda. Y seductora.