Piensa como Buda y escaparás del sufrimiento de la precariedad

Pensar que todo es efímero y que el sufrimiento llega pero también pasa puede ser una forma muy efectiva de sobrellevar los altibajos que nos produce la precariedad e inestabilidad laboral

Tengo una amiga que, con una especie de flor en el culo, nunca se vio en la situación de tener que trabajar horas extra que no fuesen a pagarle, o de tener que cobrar en negro, o no saber a qué hora saldría del trabajo u otro sin fin de preocupaciones que hemos normalizado (muy mal hecho) en el ámbito laboral. Y la primera vez que un jefe le dijo que tendría que quedarse hasta tarde y que no pensara en cobrar esas horas, vino a contármelo y me miró, con los ojos llenos de desesperación, como si me preguntara: ”¿hasta cuándo se supone que va a durar todo esto?”.

Y ni lo supe ni lo sé. La cosa es que cada nueva crisis que azota nuestro país nos lleva a peores trabajos, peor pagados, horarios más inestables y economías más frágiles. Esta situación estresante, y que tanta ansiedad produce, parece ineludible. Quizás estemos décadas o lo que nos quede de vida en trabajos basura, rápidos y sin futuro. La filosofía no te va a ayudar a cambiar las cosas, pero quizás te sirva para entenderlas mejor y tomártelas de otra forma. Y si hay un pensamiento que puede funcionar bien hoy en día, ese es el pensamiento oriental. 

Asúmelo: todo cambia

Las religiones y filosofías orientales como el brahmanismo, budismo o taoísmo tienen siempre presente el cambio en su pensamiento. Les bastaba con fijarse en las estaciones, en el día y la noche o, sencillamente, en el nacimiento y en la muerte para ver que la inestabilidad era una parte indistinguible de la existencia. Uno podía intentar encontrar certezas o cosas seguras en cualquier parte, pero no había una sola cosa bajo el cielo que con los años no cambiase de aspecto, forma o sentido.

“Todo es transitorio”, esta es una de las frases más importantes del Dhammapada, uno de los textos básicos del budismo. Lejos de ser un motivo de angustia, que la vida sea cambio y mutación ayuda, también, a eliminar la tristeza. Es como la historia del rey que mandó a siete sabios crear algo que le pusiese siempre alegre. Y estos le entregaron un anillo en el que estaba escrita la frase “esto también pasará”

En general, en la antigüedad la vida se veía como sufrimiento. Piensa que no había medicina, ni papel higiénico y no todos comían con sal. Es más, la gente se moría a los cuarenta años. Por lo tanto, fijarse en que todo es una fase que, tarde o temprano, se iba a acabar, podía ser bastante consolador.

Conocer el círculo para salirte de él

La Primera Noble Verdad del budismo es la de que “todo es sufrimiento”. Principalmente porque tratamos de aferrarnos a cosas que no van a permanecer ahí. Tememos a la muerte, al dolor y a la enfermedad, pero todo esto terminará llegando a nuestras vidas queramos o no. La gente a la que amamos se irá, nosotros cambiaremos y, al final, será inevitable perder todo aquello que nos gusta o que queremos. Esto coincidimos todos en que es un bajón, pero los budistas (y con ellos la mayoría de religiones y filosofías orientales) consideraban que conocer la verdad y la realidad de las cosas nos ayudaría a llevarlas mejor.

Es decir: si sabes en qué círculo estás metido, quizás puedas salirte de él, o por lo menos no sufrirlo tanto. Y esto, en un momento en el que la inestabilidad laboral, la precariedad y el retroceso de derechos están a la orden del día, no está de más tenerlo en cuenta.

De dónde viene tu inestabilidad

De vuelta en el siglo XXI, uno puede saber, con relativa facilidad, por qué termina en un trabajo precario y en tan malas condiciones. Teóricos y pensadores como Bauman, la escuela de Fráncfort o Byung-Chul Han se fijan en el capitalismo y en la liquidez de las cosas como principal factor de precarización. Es decir: a la esfera económica le compensa que existan empleos como Glovo, contratos temporales basura y que el trabajador tenga menos derechos, festivos y tiempo libre. Por la sencilla razón de que, de esta forma, se produce más, y se produce todo el rato. Se trata, simplemente, de números. En cualquier caso, no es una situación que se pueda entender por resumir en una sola idea, es un proceso complejo y no está de más que empieces a pensar en por qué sucede.

En general, todos estos pensadores y teóricos apuntan hacia una misma conclusión: esta precariedad se va a normalizar, y se va a convertir en lo común en la esfera laboral para la inmensa mayoría de trabajadorxs. Tienes que asumir que lo más probable es que te toque una época de precariedad en el trabajo. Ese es el círculo en el que te vas a meter. Y estar informado y entender por qué funciona así quizás te ayude, aunque sea un poco, a no estar tan encarcelado en él.

CN