Pasó un año en la cárcel porque su Airbnb venía con 'sorpresa'

Un británico ha pasado un año entero en la cárcel de Botafuegos después de alquilar una casa, desconocer qué había en su garaje y presenciar una redada policial

Seguramente, en alguna ocasión, has alquilado una casa por Airbnb. Una casa entera o un piso, algo para pasar un fin de semana o unas vacaciones. Imagínate que tienes que hacer un viaje exprés a otro país, alquilas un Airbnb y cuando llegas todo parece estar en orden. De repente, tocan a la puerta de la casa y acto seguido, antes de que puedas contestar, tiran la puerta abajo. Es la policía. Estás siendo víctima de una redada. Te llevan detenido, ¿el motivo? En el garaje de la casa, el cual no habías visitado porque simplemente no tuviste ninguna necesidad de hacerlo, tiene más de una tonelada de hachís. Parece una historia surrealista, pero es justamente lo que le ha pasado a Robert Mansfield-Hewitt, un británico de 50 años que realizó un viaje de negocios a Algeciras (Cádiz) de dos días y acabó en la cárcel durante un año entero.

La pesadilla de este hombre sucedió en mayo del pasado 2018, cuando viajó a la ciudad gaditana y alquiló una casa con la web de Airbnb. Después de la redada, el británico fue detenido por un delito contra la salud pública. Tras pasar a disposición judicial, el juez solicitó para él cuatro años y medio de prisión y una multa de siete millones de libras (unos 7,6 millones de euros), según cuenta El Español. Además de esta solicitud, el juzgado creyó que existía la opción de que Robert se fugara, así que le quitaron la opción a pagar fianza y ordenaron un ingreso inmediato a prisión. Y no a cualquiera: la cárcel de Botafuegos, situada en Algeciras, una de las más peligrosas de España. Un hombre que se acabó demostrando inocente —que además sufre una enfermedad hepática grave— ha tenido que compartir prisión, durante un año, con narcotraficantes, terroristas de la yihad y homicidas.

“Fue aterrador. Nunca había tenido problemas con la ley. Soy un alma muy gentil, nunca me involucraría con las drogas y, además, no sabía absolutamente nada de las drogas que encontraron en el garaje", explicó Robert al diario The Sun. "Todo fue una farsa; creyeron que iba a volver a mi país, me negaron la fianza, me quitaron el pasaporte y me enviaron a prisión", añade el hombre que, después de un año, ha sido por fin liberado. Fue a finales del pasado mes de julio cuando el juez retiró todos los cargos y ordenó su libertad. No solo ha tenido que pasar más de 365 días en la cárcel siendo inocente sino que, además, ha tenido que pagar una multa de 1.400 euros por alquilar una casa sin licencia. Todo mal.

Robert desea volver a su hogar y no volver a pensar ni a hablar de lo que ha tenido que pasar. Sin duda alguna, no solo este hombre sino más de una persona se lo volverá a pensar dos veces antes de alquilar un servicio por internet sin saber algo sobre sus propietarios. Lo que ha quedado claro con esta historia es que se trata de una situación que le podría haber pasado a cualquiera y no solo en este contexto sino al alquilar un coche por horas de otras personas o al hacer intercambios de viviendas. Todas ellas iniciativas que, cada vez, se promueven más y que, aunque no está mal disfrutar de ellas, es necesario hacerlo con cierto fundamento, no sea que vaya a salir mal y acabes, sin querer, pasando más de un año en la cárcel.