Por Un Mundo Fácil. Glovo: El Paraíso De Los Vagos

Queridos vagos y vagas del mundo, hoy vamos a alegraros el día. Sí, os vamos a sacar una sonrisa que la recordaréis en cada uno de esos momentos en los que moverse da un palo tremendo pero en los que está en juego vuestra felicidad. Por si todavía no sabéis por dónde vamos, nos referimos a esas noches de fiesta en casa en las que el espabilado de turno falla, no queda hielo para los cubatas y alguien tiene que mover el culo para ir a buscar más al chino. Pero también nos referimos a esos domingos de sofá en los que miras con temor el último piti que se asoma por la cajetilla de tabaco y no hay ningún bar abierto a menos de 1 kilómetro de tu casa. Pues bien, a partir de ahora podréis dormir tranquilos: Glovo llega para hacer que vuestra vida sea aún más bella de lo que ya es. Y más sencilla.

Lo resumiremos en una frase: Glovo te compra y te trae cualquier cosa de tu ciudad. Una nueva app que lo está petando y cuyo único fin es hacer que tu único esfuerzo sea disfrutar del pedido que hagas. ¿Que estás a punto de mojar y te das cuenta de que no te quedan condones? No hay problema, campeón, haces el pedido por Glovo y en menos de 60 minutos los tendrás en la puerta de tu casa. Mientras tanto, puedes aprovechar para practicar más preliminares; o no, quizá mejor opta por un masajito, que 60 minutos de preliminares para una mujer es un "me caso". Cuidado con eso. ¿Que te has olvidado el móvil en casa? Glovo es la solución. Tú eliges: un glover te trae el móvil o un agente de la Interpol contratado por tu novia te trae a casa después de varios WhatsApps sin contestar.

Chocolate en noches depresivas, birras (nunca son suficientes), o incluso ese mítico McDonald's que todo el mundo quiere pero nadie quiere ir a recoger... Glovo será el amigo encargado de pringar. Lo sabemos, parece una locura, una locura perfecta de un mundo ideal. Y como guinda del pastel, tú mismo puedes ser un glover, ya que es una comunidad abierta y sin fronteras, así que cuando no tengas nada que hacer con tu vida (que eso últimamente está de moda), apúntate y vete por el mundo a servir, ayudar  y conocer caras nuevas. Quién sabe, quizá en uno de esos pedidos de hielo te abre la puerta el hombre de tu vida. O en uno de esos pedidos de condones... acabas uniéndote a la fiesta. Todo puede ser en esta vida. ¡Todo!