A Kristen Stewart se la pela todo y por eso tiene muchas cosas que enseñarte

Kristen Stewart es la chica de Crepúsculo, sí. Desde su affaire en el mundo vampírico teenagers, la población la ha apedreado en todos los órdenes de la vida. A pocos les gustaba su cara de vinagre. Ponerle los cuernos a Robert Pattinson, el hombre perfecto para púberes y universitarias light, tampoco ayudó mucho. Pero a ella se la sudó. Sin renunciar un ápice a su forma de ser, se ha quitado el envoltorio del blockbuster adolescente y se ha ganado a los comerciales e indies de la industria del cine. Fuera del ámbito cinematográfico, su personalidad ha irrumpido como un vendaval, y eso nos mola mucho más.


Es una actriz superlativa

"No tiene expresividad", sueltan los ignorantes. "Siempre tiene la misma cara de ajo", dicen otros. Esta chica es un portento que, antes de quedar atrapada entre los colmillos de Edward Cullen, ya había trabajado con David Fincher y Sean Penn. Después, combinó la saga Crepúsculo con joyas indies como Adventureland, Welcome to the Rileys o The Runaways. En todas ellas, Kristen fue aplaudida por la crítica y, como consecuencia, llegaron Siempre Alice y Viaje a Sils Maria, películas que han limado su interpretación hasta la brillantez. ¿Quién tiene la cara de ajo ahora? Si hasta fue nominada al Razzie Redentor, la categoría que los "anti-Oscar" inventaron para redimir a sus actores maltratados. Después, cayó en manos de Woody Allen y ahora se la están rifando.


Se tira a quien quiere

Su sexualidad ha salido a la palestra en múltiples ocasiones, sobre todo desde que se la asoció con la cantante Stéphanie Sokolinski (SoKo). No pone trabas ni a su corazón ni a su deseo. "Vivo en la jodida ambigüedad de esta vida y la amo", comentaba en 2014 para la revista Nylon. Ella es Kristen, simplemente, ni 'hetero', ni 'homo', ni 'bi'. Aunque siempre ha sido muy celosa de su intimidad, ahora se muestra en público con las personas que comparte su vida. Lo hace de forma natural, sin etiquetas. "Me di cuenta de que si lo ocultaba era como estar avergonzada de lo que tenía. Así que empecé a mostrarme más en público. Abrí mi vida y soy mucho más feliz", ha llegado a afirmar en Elle. La productora Alicia Cargile es su actual pareja.

kristen-sexualidad-codigo-nuevo

Es la puta ama del lugar

Su personalidad es una bomba de relojería, pero tiene los pies en la tierra. Es feminista y lamenta la diferencia de salarios en la industria del cine. Sin embargo, la chica cree que es mejor ponerse manos a la obra que soltar sapos por la boca sin ningún propósito real. En el Festival de Cannes, se unió a Julia Roberts en su cruzada contra el protocolo que obliga a llevar zapatos de tacón en dicho evento. Kristen optó por lucir calzado inapropiado y descalzarse por la calle de camino al photocall: "Simplemente, no me puedes pedir que haga algo que no le pides a los hombres". 

Pero la pátina pasota que siempre lleva consigo no la ha convertido en una toca-pelotas del mundo del artisteo. No se arrepiente de nada, como dijo para Interview Magazine sobre Crepúsculo: "Hay algo que nunca va a cambiar en mí, y es que, hasta el día de hoy, estoy infinita y jodidamente orgullosa de toda la saga". Si alguien tiene algo que objetar, la actriz sabe cómo mandar a la mierda a todos -lo hace habitualmente-, sobre todo a los paparazzi: dedo corazón en alto, muy alto. 


Tiene mucho rollo

Desde su boom casi adolescente, Kristen ha ido perfilando y destapando su su personalidad y, con él, su estilo. Viéndose acorralada por la presión mediática, con el paso de los años, su rebeldía, su autenticidad y el poco cuidado que le trae lo que los demás vayan a pensar sobre ella fueron ganando terreno a la autocensura y la timidez.

kristen-steawart-codigo-nuevo

Se tiñe de rubia sin cubrirse la raíz, se lo corta y se lo peina para atrás. Lleva gorra. Podría ser la Kurt Cobain por su estética de calle grunge, casi cercana al mundo skate, y sus ojos ahumados: gafas de sol, camisetas básicas, camisas de cuadros, pantalones rotos y zapatillas. En grandes eventos, también se mueve como pez en el agua, porque tiene su propio estilo y le da bastante igual si encaja o no. No es el típico pibón de metro ochenta, piernas hasta el techo y sonrisa reluciente; no le hace maldita falta. Mide 1'65 y ninguna de sus facciones y medidas son perfectas; ¿y qué? Quizá por eso gana en atractivo a muchas supuestas diosas de escuadra y cartabón. De hecho, trabaja para marcas como Chanel y Balenciaga siendo ella misma.


Sus colegas molan
stewart-eisenberg-codigo-nuego

Jesse Eisenberg, protagonista de la película La red social, es uno de las personas con las que más feeling tiene. Han trabajado tres veces juntos y siempre han transmitido el 'buen rollo' que escasea en Hollywood. De Eisenberg se ha escrito que es el sucesor de Woody Allen: escribe, actúa y es humorista. Emma Stone confesó para Vogue que era una de las personas más graciosas del planeta. Un tío con talento que monta en bici por Nueva York, hiperculto, vegano y sarcástico. Tenía que ser amigo de Stewart, otra bicho raro del cine que ha decidido compaginar su peloteo a la industria con la manutención de la personalidad.

Kristen nos ha dejado claro que no hace falta ceder a la perfección y la presión que viene con ella. Nos ha enseñado a ser cómo nos da la real gana sin avergonzarnos. Y por eso la amamos así, toda entera: Más o menos simpática, con su cara de oler mierda, normal, rara, actriz imponente o medriocre, imperfecta y, por ello, ideal.

Crédito de foto: meh, Celebitchy, CelebmafiaPinterestCelebuzz!, ACESHOWBIZABC.