Jorge Cremades Se Ríe En La Cara De Las Pequeñas Mierdas De La Vida Cotidiana

Cuando conoces a Jorge Cremades (Alicante, 1988) certificas que se puede ser el amo de Internet y, sin embargo, comportarse uno como una persona cualquiera. Lo paran cada dos por tres por la calle, lo saludan sin tregua y posa para más fotos en una mañana que una excursión de chinos en vacaciones. “Todo empezó con mis amigos. Ellos fueron quienes me animaron a subir todo a la red. La verdad es que la vida no me ha cambiado mucho con respecto a ellos; sigo compartiendo piso con ellos y seguimos viviendo en el peor piso de Malasaña; por lo demás, la gente me saluda o sonríe por la calle, es genial”, confiesa el actor que ha pulverizado audiencias. Sus vídeos virales, gags breves y directos con sello inconfundible, hacen reír por todas partes.

¿Cuántas celebridades pueden presumir de contar con más de 90 millones de reproducciones en Vine? Y en Facebook, donde le siguen cuatro millones de seres humanos, también acumula unos 60 millones de visionados con sus historias hilarantes. En Instagram, millón y medio de ‘followers’. Una locura. Y así sucesivamente. Y, a pesar de las cosas de la fama, atiende a Código Nuevo con rapidez, humildad y esa sonrisa que brota de su poblada barba. “¡Gracias por vuestro apoyo e interés, Jorge!”, me dice. ¿Qué tal si hablamos de la rutina? “Me levanto pronto, a eso de las 7:30h, bueno, más o menos (Risas). ¡Me gusta comenzar el día con energía! Así que preparo un buen tanque de café mientras me ducho, y me lo bebo en la ducha también! A veces, desayuno fuera, me encanta desayunar fuera… Una vez cumplido esto, mi mayor preocupación es grabar. ¡Estoy obsesionado por grabar!”, exclama.

Humor propio y universal

Le preguntamos si esta obsesión y la repercusión de cada vídeo le deja tiempo libre, ya que él mismo (junto con el inefable Joaquín Castellano) se encarga de todo el proceso de crear, filmar, editar y publicar: “¿Dar abasto? Lo intento (Risas). Ahora formo parte de una agencia, PopCont TV, donde somos varios creadores de contenido, los que la liamos por ahí, nos juntamos, grabamos y, sobre todo, lo pasamos bien”. ¿Y cuántas veces carga el móvil Jorge Cremades? “Al día, diez o doce veces”, bromea. “No, no… una o dos”. El modo vibración de su teléfono, más que placer, seguro que produce calambres. No para quieto, como se suele decir. Quién iba a prever que su origen en el mundo de la informática desembocaría en la interpretación. Y que sería, de un tiempo a esta parte, un cómico de referencia.

Si a alguien no le suena todavía este tipo afable, quizá deba cuestionarse en qué mundo vive. Poco a poco, a veces de golpe, su humor ha calado hondo. Humor conciso y certero, de diversión instantánea. Zarpazos que desatan carcajadas y recuerdan momentos que casi todos hemos vivido. Fogonazos de apenas unos segundos que cuentan situaciones del día a día entre amigos, madres e hijos o el universo genuino de las parejas. “Cualquier pequeña cotidianeidad es buena”, afirma. “Y buena música. Y estar atento a todo lo que pasa a mi alrededor”. Cuando le preguntamos por las mujeres, esas eternas desconocidas, zanja cualquier polémica de sexismo en sus chistes: “Es inevitable tener críticas buenas y malas. De todo se aprende”.

Por sus ‘sketches’ pasan muchas chicas estupendas, una cuadrilla muy divertida y celebridades como Cristina Pedroche o El Rubius: “Las colaboraciones son lo mejor y lo agradezco mucho. Pero nada mejor que grabar con mis colegas”, comenta con su gesto más mediático, el de la risa y la mirada absorta. Le encantaría hacer cine, recientemente pudimos verlo en el teatro con el elenco de Un balcón con vistas, lo escuchamos en Los 40 y sus ocurrencias brincan de grupo en grupo de WhatsApp. Ahora toca saber hasta dónde da de sí, cuál es su horizonte: “Espero que lejano. Trabajo duro para ello. Y siempre me pregunto: ‘¿Cuál es mi siguiente paso?'. ¡Seguir! La marcha atrás, para otras cosas (Risas)”. ¿Proyectos de futuro? “¡Muchos! Siempre activo, hace poco un amigo me dijo: ¡No lo digas, hazlo! Así que no lo voy a decir. ¡Ya lo veréis!”. Y dispara, en general: "¡Eres lo que sueñas, así que sueña a lo grande!".

La mejor generación

Momento de decir, parodiando su fórmula, algo así: “Cuando Jorge Cremades habla de su generación”. Adelante: “Nos hemos criado respetando la mentalidad de nuestros bisabuelos y, aún así, no hemos hecho ni caso. Nos dicen ‘Estudia y encuentra un trabajo fijo para toda la vida’, pero antes la vida duraba menos y era más dura. Ahora somos una generación nueva, fresca y ambiciosa, trabajadora y con ganas de soñar", comenta Cremades. "Los que nos dedicamos al arte, siempre vivimos con la frase: ‘A ver si tienes suerte’, ‘Ojalá alguien te descubra’, ‘Ese mundo es tan difícil’... Los jóvenes que hacen música, que pintan, bailan, actúan. Para las generaciones anteriores tenemos que tener suerte. ¡No! ¡Lo que tenemos es que trabajar! Y trabajamos. Quieren que nos contrate alguien y nosotros somos nuestra propia empresa. Gente que sale del país porque aquí no se le valora. Luchamos y no nos rendimos”. Vaya, Jorge Cremades se ha dejado la brevedad para los gags...

Se ríe y concluye: “Somos artistas, creadores de sueños e ilusiones, trabajadores y jefes. Somos, sin duda, la mejor generación que ha habido en mucho tiempo”. Tiene mi voto. ¿Algo que añadir antes de que acabe este juicio sumarísimo? “No, señor juez” (Risas). Absuelto. Muchas gracias. Puede seguir grabando.