Un investigador de Harvard está creando un app para ligar basada en el ADN

Un genetista de Estados Unidos ha creado una app de citas donde no puedes conocer a nadie con un ADN que coincida con el tuyo

Ya hace muchos, muchos años de la época en que la gente que se conocía por Tinder empezó a casarse. Empezamos a tomarnos en serio las posibilidades de una aplicación que nos empezó pareciendo una frivolidad. Ahora, prácticamente no hay soltero sin Tinder y forma parte de nuestras vidas, igual que Instagram, Twitter o Facebook. De hecho, está tan extendido que ya se han escrito libros sobre el lado oscuro de Tinder, libros que explican que el algoritmo acentúa el machismo y te induce a hacer match con la gente que es igual que tú, o una versión mejorada de lo que tú quisieras ser.

Cuidado, porque parece que se han dado casos (o eso es lo que dice la estadística) de gente que ha empezado a salir con un familiar lejano al que no conocía, pero con quien comparte la información genética y eso es un peligro si deciden tener hijos. Como confirmamos recientemente (y eso ya lo veíamos desde hace años solo viendo los retratos del museo del Prado), los reyes españoles de los siglos XVI y XVII, la dinastia Habsburgo, sufrían malformación por culpa de haber tenido sexo entre ellos y haberse reproducido de forma endogámica. En esta foto, puedes ver un ejemplar de la familia, Carlos II:

Museo del Prado

La enfermedad que sufría Carlos II se llama progmatismo mandibular y no es la única que puede transmitirse de padres a hijos si los dos progenitores tienen información genética muy similar. George Charch, un genetista de la Universidad de Harvard, explica, por ejemplo que la enfermedad de Tay-Sachs, un trastorno que provoca que los niños acumulen en el cerebro sustancias grasientas que destruyen sus neuronas, también está provocada por la misma causa: que tanto la madre como el padre presenten una misma mutación en uno de sus 22.000 genes, según explica el diario El País.

Para evitarlo, Church está desarrollando DigiD8, una aplicación que podría parecer Tinder o Meetic, pero que te segrega las posibilidades de conocer a alguien en base a su información genética. La idea ya ha sido muy criticada porque, claro, segregar por ADN puede parece muy discriminatorio y suena hasta supremacista, ha recibido hasta críticas de querer  crear una nueva raza superior, como hizo Hitler con los arios durante el Tercer Reich.

Pero teniendo en cuenta que los enfermos de Tay-Sachs, por ejemplo, pueden morir a edades tan tempranas como los cuatro años, Church lo presenta como una buena forma de prevenir. Si lo hubieran sabido en mi pueblo, pensarás... por algo la mayoría de las religiones prohíben el incesto, claro. De hecho, la enfermedad que más cita el científico es justamente una patología común entre la comunidad judía, tradicionalmente con tendencia a formar parejas entre ella. En los años 80, una fundación ya impulsaba campañas de análisis de sangre entre judíos para evitar estas mezclas fatales.

DigiD8 estará disponible "muy pronto", según el científico, que la defiende con el lema "la ciencia es tu compinche" para que antes de tener hijos con alguien sepas el riesgo que corréis. Pero hacer caso a la información genética, no te asegura que tus hijos no vayan a nacer con enfermedades raras. Todo es mucho más complejo que esto.

Obviamente, todo parece bastante paranoico e hipocondríaco, pero la idea de Church nos ayuda a reflexionar sobre muchas cosas: sobre todo lo que podemos llegar a tener en común con la gente con la que nos juntamos y sobre lo poco que sabemos de nosotros mismos. DigiD8 puede ser más anecdótico que otra cosa (dudamos de que tú quieras hacerte una prueba de ADN antes de meterte a Tinder), pero es interesante conocer los motivos del invento.