Esta Iniciativa Está Haciendo Algo Brillante Para Que Empieces A Quererte Y Valorarte

Una chica de pómulos sobresalientes y enfundada en un traje sin talla protagoniza la portada de una revista de moda. Ella misma no se reconoce en la foto, ni tampoco quienes compran la revista. Las marcas que se anuncian en sus páginas salivan por capitalizar las inseguridades de todas ellas. Dictaminan que para lograr un cabello como el suyo es necesario utilizar, además de champú, otros 4364582 productos más, indispensables las cremas y el bótox contra el temido envejecimiento y detallan dietas milagro para caber en una talla 34, la "ideal", según su. Dispuestas a romper con la rigidez de este canon, Elisa Goodkind y Lily Mandelbaum, madre e hija, crearon la plataforma Stylelikeu en 2009. 

Elisa dejó su trabajo como estilista para publicaciones de moda y Lily dejó de hacer dieta para entrar en los pitillos que anunciaban esas publicaciones. Filmaron varias series de vídeos en las que exploraban las posibilidades de vestir con recomendaciones de personas con estilos únicos. No buscaban seguidores de tendencias, sino individuos que se vistieran intentando ser fieles a sí mismos. Pero el éxito de la plataforma llegó en 2014 con What’s Underneath, un proyecto en el que sus participantes se desvisten para demostrar que el estilo no es la ropa que uno viste, sino lo que hay debajo.

Sentado en un taburete de madera, alguien responde ante la cámara a las preguntas de Elisa y Lily. ¿Qué crees que tu estilo dice de ti? ¿Cuándo te sientes más vulnerable? ¿Por qué tu cuerpo es un buen lugar para estar? Cada prenda es una confesión y el conjunto de confidencias se convierte en un testimonio. Despojado de artificios, queda retratado. Sus miedos, sus inseguridades, sus adicciones quedan al descubierto.

Quienes se sientan en el taburete narran el camino recorrido hasta lograr estar cómodos en la piel que habitan. Gail Chovan habla de su decisión de no reconstruirse los pechos después de una mastectomía a la que tuvo que someterse por un cáncer de mama, Shaun Ross relata cómo fue ser albino y gay en un colegio en el que el resto de alumnos eran negros, Adwoa Aboah cuenta cómo superó su depresión y su adicción a la ketamina, Melanie Gaydos detalla cómo pasó de encabezar la lista de famosas más feas a protagonizar editoriales de moda.

Todos las historias son de superación. Elisa y Lily consiguen crear un ambiente de confianza que invita a los protagonistas a desnudarse tanto física como emocionalmente. Tras sincerarse, muchos de ellos rompen a llorar. Su testimonio despierta la empatía del espectador que se siente empoderado para aceptarse a sí mismo. Algunos vídeos se han vuelto virales y han acumulado cientos de comentarios de apoyo. El trabajo del dúo madre e hija ha conseguido visibilizar desde la dismorfia corporal hasta la transexualidad.

Ellas también se han puesto delante de la cámara para desnudarse. En su vídeo, Lily confiesa haber llorado en los probadores de las tiendas intentado caber en unos vaqueros pitillos o haber hecho dieta hasta perder la regla. Elisa cuenta que ha sido considerada una mala madre por su forma de vestir. El objetivo del proyecto es que participantes y espectadores se acepten tal y como son y conviertan sus debilidades en fortalezas. Solo así podrán expresarse libremente a través de su estilo. Así debería ser la moda, siempre.