Guía completa para que currar desde casa no arruine tu paz interior

Sal a pasear, hazte horarios, no trabajes desde la cama y dúchate. Son algunos de los consejos de una autónoma que lleva sobreviviendo al teletrabajo seis años

El coronavirus ha sido declarado epidemia lo que significa que, para muchos, empieza el teletrabajo. A priori suena guay. Trabajar en pijama, tomarte los descansos que quieras, currar con la tele encendida, horarios más relajados… Pero, mientras dices esto, seguro que hay algún autónomo por ahí riéndose en voz alta mientras piensa “¡inocente!”.

Como explica la tuitera @ClapForMarta, que lleva seis años de "teletrabajo", tienes que poner límites o acabarás con la casa hecha una pocilga, tu ánimo por los suelos, la higiene y tus cuidados desaparecidos y, en conclusión, siendo un deshecho humano. Quizá en 15 días no vivirás esos efectos tan drásticos, pero sí que puedes notar tu salud tambaleándose. Así que, anota las recomendaciones de la tuitera.

Primer consejo: vístete. “Es muy tentador, pero no trabajéis en pijama”, advierte. Chándal es aceptable, lo importante “es que sea diferente a la que os ponéis para dormir”. Segundo, que “si es posible, no trabajéis en la misma habitación donde dormís o en una semana aquello parecerá la franja de Gaza. Y cuando acabéis vuestro horario, cerrad la puerta”. Tercero, dúchate a diario (o si lo hacías día sí, día no, sigue con ese ritmo, pero no cambies tus hábitos de higiene).

Estos tres primeros consejos son para que evites descuidarte y que tu espacio de trabajo se reduzca a tu habitación, porque en 15 días seréis (tú y tu habitación) un desastre. Es muy fácil perder la noción de la higiene cuando estás currando desde la cama.

Otro de los problemas más típicos del teletratabajo es acabar haciendo más horas de las que te tocan. “Marcaos un horario, tipo funcionario, el que elijáis, pero sed estrictos. Es muy importante esto o terminaréis trabajando SIEMPRE de más”. Además, siempre intenta hacer las pausas que harías en tu oficina. Es decir, que el horario incluya pequeños descansos, sino, irás procrastinando, se te acumulará el trabajo y encima los momentos de pausa no serán tiempo de calidad.

Los descansos, además, no pueden ser de cualquier tipo. Tomar un café y hacer una lavadora está bien para hacer una pausa y que tu mente respire, pero también toca salir de casa. Al menos, media hora diaria de paseo. Que te toque el aire. Ah, y un consejo más de la tuitera: “no vale comer o beber frente al ordenador. Parece fácil y razonable, ¿no? Pues veréis que esto es una de las cosas más difíciles”, asegura.

También existen medidas para que los jefes, clientes o compañeros no abusen de vosotros. “Nunca digáis que estáis en casa. Siempre ‘estoy en el estudio’, ‘estoy en el trabajo’, etc. Es posible que si os saltáis este paso empecéis a recibir llamadas un viernes a las 10 de la noche”. En definitiva, el ordenador y el espacio de trabajo solo es para trabajar. Una vez se acaba la jornada, no se tocan las herramientas de trabajo. O acabarás currando de más.

Por último, vida social: si no tenéis que hablar con nadie por vuestro trabajo, llamad y charlar. No es suficiente con whatsapear. Necesitáis voz, cariño, conversaciones tiernas. Además, es muy importante llamar a nuestros mayores, que además de colectivo de riesgo del coronavirus, son colectivo de riesgo de soledad. Así intercala el teletrabajo con llamadas a tus padres, abuelos o tíos. Por ti y por ellos.