Grita, Llora Y Piérdete. 5 Malos Comportamientos Que En Realidad Son Genuinos

¿Nunca te han dicho "No llores" o "No te alteres"? Por algún motivo, determinados comportamientos están mal vistos en la sociedad, son poco saludables, o nos hacen parecer locos. Son en cambio respuestas a la vida, a lo que nos hace daño, o a lo que nos hace bien. Son reacciones liberadoras, que nos ayudan a vaciarnos, a expresarnos y a seguir. Porque si nos pinchan no nos sale algodón como a un peluche. Sangramos porque estamos vivos. Estas son algunas de esas actitudes mal vistas por el mundo, y que en realidad sientan mejor que una botella de agua fría en el desierto.

1. Llorar

No hablamos de unas lágrimas de cocodrilo, hablamos de esas veces en las que necesitamos berrear como niños mal criados, arrugar la cara, ponernos rojos, y patalear. Sabemos que no podemos hacerlo porque, aunque las lagrimas sean de felicidad, todos nos mirarán alucinados y es posible que incluso llamen a un psiquiatra. Pero os aseguramos que no hay nada tan liberador como llorar hasta quedarnos secos, hasta que nos dé sueño y hayamos expulsado todo el dolor, como si de un exorcismo se tratara.


2. Enfadarnos

Aunque hay que tener cuidado con quién nos enfadamos, lo cierto es que en nuestra protocolaria sociedad, a veces usamos la amabilidad casi más como un escudo que como un sentimiento real. Es por eso por lo que la gente se permite enfadarse en el coche o en el campo de fútbol, pero no con un amigo. A veces, enfadarnos, alzar la voz, o llevar la contraria a alguien ayuda a poner las cosas en su sitio. A hacernos respetar, y a establecer nuestros límites, para que no nos traten como a un cero a la izquierda.


3. Estar solos

No significa que estemos enfadados con alguien o que seamos asociales. O puede significarlo todo. Pero en cualquier caso no hay absolutamente nada malo en estar solos. De hecho, deberíamos aprender a estar solos más a menudo. Comer en un restaurante o ir al cine son situaciones incomprensibles en soledad para mucha gente. El que se siente cómodo consigo mismo deja claro un mensaje: no necesita a nadie, pero cualquiera puede ser bienvenido.


4. Ser "irresponsable"

La gente llama irresponsable a cualquiera que no tenga un plan de vida. Pero lo cierto es que existe una magia muy especial que solo se encuentra en el día día, en improvisar, en decidir en el último minuto. No hablamos de vivir en las nubes, aunque paradojicamente os hablamos precisamente de eso. El estrés es un agujero feo y profundo, y la única forma de escapar de él es siendo un poco "irresponsables".


5. Equivocarnos

Ekivocarnos, Equibocarnos, y hacerlo otra vez. Cada equivocación es un pasito en el largo aprendizaje que es la vida. Sin los errores del pasado no seríamos lo que hoy somos. No habríamos aprendido nada. No nos hubiéramos levantado, porque jamás nos habríamos caído. Así que no os preocupéis si os habéis equivocado o si lo haréis en el futuro. Porque los únicos que no se equivocan son los que no hacen nada. Si os equivocáis significa que estáis vivos.

Crédito imagen: Theo Gosselin