Un exadicto al porno explica por qué lleva 50 días haciéndose pajas románticas

El movimiento NoFap surgió en 2011 en Estados Unidos cuando el exprogramador de Google, Alexander Rhodes, se reveló contra su adicción al porno

Leonardo Da Vinci, Nicola Tesla y Albert Einstein. Todos ellos grandes genios de la humanidad que tenían una cosa en común: no se hacían pajas. Al menos eso es lo que afirman a modo de dogma los miembros de la comunidad NoFap (‘no paja’, en inglés) que desde su fundación en 2011 a manos del exprogramador de Google, Alexander Rhodes —un adicto al porno que se masturbaba 14 veces al día—, ha extendido la creencia de que masturbarse compulsivamente y abusar de la pornografía destruyen tu mente, tu cuerpo y, lo más flipante, tu espíritu. 

La búsqueda del nirvana pajero

Básicamente, se puede decir que alrededor del mundo hay unas 200.000 personas —los llamados ‘fapstronautas’— que han iniciado un viaje de conocimiento interior que les liberará de su adicción al porno y les permitirá elevar su energía sexual, multiplicar su creatividad, disparar su testosterona a niveles de Chuck Norris y, quien sabe, convertirse en superhombres. Todo ello mientras acumulan semen en los testículos y comentan sus prodigiosos avances en Reddit. De hecho, el nirvana de estos expajeros es alcanzar los 91 días con los que, según sus teorías, se produce el reboot o reinicio del cerebro que les llevará a convertirse en seres más elevados o, al menos, en mejores chavales.

Aunque suene a coña, no es difícil encontrar peña que asegura haber abierto portales dimensionales después de no cascársela un par de meses. Sin embargo, quitando las corrientes más frikis que circulan por la comunidad NoFap, lo cierto es que existen hombres normales y corrientes que gracias a algunos de los principios del NoFap —un programa para el que Rhodes se inspiró en Alcohólicos Anónimos— han logrado superar su adicción al porno y tener una vida sexual y no sexual más plena. Un buen ejemplo de esta versión más sana del fenómeno es el blogger/youtuber de Zaragoza, Jaime Rockandroll. 

“Reconozco que en la comunidad NoFap hay muchos que se lo flipan con el tema de los superpoderes, sobre todo entre los miembros latinoamericanos. Sin embargo, me jode mucho que se desprecie a todo el movimiento porque si algo está claro es que el porno no te aporta nada bueno más allá de un placer instantáneo y que, además, te deja un vacío mucho mayor detrás”, sentencia Jaime que, a sus 35 años, se ha lanzado en cuerpo y alma a la tarea de instruir a nuevos fapstronautas a través de su blog y su canal en Youtube.

No es contra el porno, es contra la adicción a él

Pero que nadie se equivoque, él no es ni un predicador evangélico, ni un ser de luz, ni el Dalai Lama, solo un tío que quiere mejorar y pretende compartir lo que ha aprendido. “Me gustaría dejar claro que no soy de los que demonizan la pornografía ni pienso que hacerse pajas es malo, lo que sí creo es que la gente que se engancha al porno es aquella que no está bien con su vida y que se aferra a él como forma de disuadirse y buscar el placer fácil y rápido. Es como el alcohol o el tabaco, en definitiva como cualquier otra adicción”, comenta dejando claro que él ya lleva 50 y pico días desenganchado del bucle porno-masturbación. 

Tras explicar varias teorías científicas y charlas del TED en las que se deja claro que la adicción a la pornografía es capaz de modificar tu cerebro —básicamente te convierte en un yonki de la dopamina—, Jaime reconoce que él tuvo un problema gordo con su consumo y que entendió que tenía que hacer algo al respecto. “Siempre me sentí atado al porno, pero desde hace algún tiempo sentía que necesitaba reconducción toda esa energía y tiempo que le dedicaba en conseguir lo que me había propuesto en la vida”, explica para añadir que “cuando una persona deja el porno comienza a concentrarse en su vida y por eso hay tantas historias de gente que ha encontrado el éxito después de dejarlo”. 

Los 3 niveles del NoFap y las pajas románticas

Vale, has dejado el porno, pero… ¿en serio te piensas tirar 91 días sin correrte? Su respuesta es clara: no. De hecho, él continúa pajeándose y quedando con chicas. “Practico el easymode del reto NoFap, es decir, me puedo permitir practicar sexo con mujeres y masturbarme sin pornografía, eso sí, sin eyacular. De hecho, estoy comenzando a practicar el tantra”, apunta mientras explica que en el hardmode está todo prohibido y que en el normalmode se puede follar pero no masturbarse. De hecho, lo suyo tampoco es una ‘paja’ sino lo que él llama ‘paja romántica’: “es una masturbación de tipo amoroso en la que imagino el sexo con la chica de mis sueños. Es un estímulo que cuando acabo me siento con más energía y amor dentro de mí. Suena a secta o cosa de monje tibetano, pero no lo es”.  

Pero, una vez más, Jaime tiene que reconocer que muchos de los que dicen practicar el NoFap en España —una minoría comparado con Estados Unidos y América Latina— lo ven más como una frikada y un tema sobre el que discutir y trolear en los foros. “En Forocoches hay bastantes personas que dicen estar probándolo. El problema es que muchos lo buscan como un método para acabar follando más por eso de que te da un pico de testosterona y aumenta tu atractivo sexual. Es una visión muy reduccionista que no comparto, para mí esto no es algo sexual sino algo de despertar, de autoconocimiento”, insiste el blogger. 

De hecho, Jaime no para de recomendar literatura en la que se explica la importancia de utilizar la energía sexual —que ahorrarías si dejaras de pajearte con el PornHub— para conseguir tus objetivos en la vida. “Personalmente me gusta mucho el concepto de transmutación sexual que comentaba Napoleón Hill en su libro Piense y hágase rico. Es decir, invertir todo ese tiempo, esfuerzo y atención del porno a resolver tu vida, a luchar por tus objetivos”, comenta dejando claro que él propone una vida sin porno como punto de partida hacia el éxito personal pero también que “la decisión debe surgir de uno mismo” y que “consumirlo una vez a la semana o al mes no es ningún tipo de drama ni de problema”. En resumen, tener tus pasiones bajo control.

El legado positivo del NoFap para la humanidad

Eso es lo que parece haber logrado Jaime a través de su rechazo al porno y de sus pajas románticas sin eyaculación. Precisamente por eso siente la necesidad de compartir sus experiencias e iluminar a otros en su camino hacia el despertar de su conciencia. “No sé hasta qué punto habrá algo de efecto placebo. Tampoco te podría decir que siento más energía sexual o que me he convertido en un ser de luz o cosas por el estilo, pero lo que sí sé es que me siento más consciente y que, sobre todo, estoy más feliz. Espero que mi proyecto siga creciendo y no tengo duda de que en dos o tres años el NoFap será algo de lo que todos quieran hablar”, concluye el blogger. De manera que ni el porno es malo, ni pajearse te deja ciego, pero, como diría Jaime y no le falta razón, con un poquito de conocimiento, se puede disfrutar de tu sexualidad de una manera mucho más sana y enriquecedora.