El peor disfraz que podrías elegir este Halloween (si es que lo celebras)

Quedan apenas unos días para que Halloween, esa celebración ociosa de la víspera de Todos los Santos que tan panchamente hemos calcado a los estadounidenses y demás ciudadanos anglosajones, llegue a nuestras vidas. Pero este será un Halloween muy diferente al resto de Halloweens de la historia reciente. Porque tras las celebraciones caseras —eh, y limitadas a seis personas en caso de no ser convivientes— no habrá momento de paseos nocturnos ni de discotecas. Los monstruos se quedan este año en casita porque el de verdad anda fuera. Y ese sí que es peligroso.

Pero no es lo único que cambiará este Halloween. En enero de 2018, el sindicato de enfermería SATSE pidió la retirada de los disfraces sexistas de enfermera que comercializaba Alcampo. Y esta atendió esa demanda. Después de todo, decían desde el SATSE, "estamos hartos de que este tipo de visión se centralice en la parte femenina de nuestra profesión" ya que "el disfraz de un médico, por ejemplo, no es así". Por supuesto, nadie necesitaba una pandemia mundial para comprender la importancia de las enfermeras en la sociedad, pero este año, más que nunca si cabe, objetivizar a estas profesionales es una falta de respeto brutal.

Porque las enfermeras han supuesto la primera línea de batalla contra la pandemia. Y no solo han afrontado un mayor —mucho mayor— riesgo de contraer el SARS-CoV-2, sino que además han experimentado toda clase de situaciones estresantes y abrumadoras que han generado un enorme desgaste emocional. Lo último que necesitan es encontrarse tus fotos de enfermera sexy en las stories del Instagram. Y esto no lo decimos nosotros. Lo explica una enfermera estadounidense en las páginas de Refinery29: que están hartas y que el Halloween del COVID es el mejor Halloween posible pa desterrar los malditos disfracitos de enfermera.

"Si la gente quiere representar la fantasía de la enfermera sexy en privado es asunto suyo. Pero incluso en tiempos normales anteriores al COVID era dañino e irrespetuoso exhibir este estereotipo porque refuerza la idea de 'mujer como objeto sexual' que hemos combatido durante décadas, sin mencionar que disminuye el trabajo vital que hacen las enfermeras", cuenta la enfermera en cuestión, Kared Wade, quien además afirma sentir algo visceral cuando piensa en personas vistiendo estos disfraces en medio de la pandemia. Está claro que lo que fue históricamente un error misógino es hoy muchísimo peor. Más misógino que nunca.

De hecho, incluso enfermeras a las que el disfraz-cliché de enfermera sexy solía dar un poco más igual están de acuerdo en que este año es un punto de inflexión. Como Linda Rice, que también en Refinery29 afirma que "este año, lo mínimo que podemos hacer es mostrar un poco de respeto" ya que con todo esto del Covid,  y "aparte de arriesgar nuestras vidas, hemos tenido que trabajar turnos de doce horas" e incluso "cuando teníamos que recurrir a usar bolsas de basura como bata nos presentábamos al trabajo". Un sacrificio y una valentía remarcable. Ya está bien de enfermeras fake con minifaldas.