Dejad De Usar La Expresión "Está Loca" Para Anular La Opinión De Una Mujer

Es imposible negarlo. En algún que otro momento te han llamado "loca", "puta loca", o alguna de sus variantes (que no son pocas): histérica, desequilibrada, manipuladora, insensata, perturbada, neurótica o trastornada. Lo has escuchado de boca de hombres que conoces (y que incluso fueron o son tu pareja) y de otros con los que solamente tuviste un flirteo que acabó en un “no me interesas, tío”.

También has sido el blanco de muchas mujeres, quien a propósito de tal expresión, han tratado de humillarte y desacreditarte. Y por supuesto, incluso tú, (¡confiesa!) has llamado a otras mujeres “locas” de forma malintencionada e hiriente. Hablamos de una basura recurrente que no solamente apela a la interacción hombre-mujer sino también a las relaciones que construimos hacia otras mujeres. Pero, ¿por qué los tíos nos llaman locas? ¿Por qué ese ex idiota casi consigue convencerte de ello? ¿Por qué caemos también entre nosotras en esta mierda?Resultado de imagen de you're fucking crazy gif

El sexismo, siempre latente

Aunque nuestra sociedad es cada vez más igualitaria, todavía predominan muchos estereotipos sexistas. Se trata de modelos rígidos de feminidad y masculinidad que condicionan la forma de actuar, pensar, sentir o relacionarse de las personas. La intención que hay detrás del apelativo “loca” es claramente despectiva y  misógina. Lo usamos para tratar de avergonzar a las mujeres cuando son espontáneas, atrevidas, se expresan de forma diferente (ya sea en su forma de tratar a los demás o a través de su estética) y no cumplen con los roles considerados tradicionalmente como femeninos. Las locas han sido mujeres que han desafiado las imposiciones sociales de su tiempo… y han acabado, ante la firmeza de su ansia de libertad, por hacer historia.

Piensa por ejemplo en Juana de Arco, las sufragistas o Katherine Switzer (primera mujer en correr el maratón de Boston). Fueron perseguidas, ridiculizadas, descalificadas y tomadas por “locas” por alardear de un comportamiento que no era común en ellas por el simple hecho de ser mujeres. Las locas desafían el orden establecido, se rebelan y eso resulta incómodo en una sociedad que ha educado a las mujeres para ser agradables, sumisas y complacientes. Es importante reflexionar sobre esto.

Tu ex, el psicópata de manual

Creías que era la historia perfecta y casi arruina tu autoestima. Ahora lo sabes: quien bien te quiere no te hará llorar ni te llamará "loca" en plena discusión de pareja para contradecirte. No te mirará contrariado, haciéndote creer que tus sentimientos no cuentan, porque no tienen sentido. Aunque aparentemente pueda parecer una tontería, lo cierto es que resulta bastante dañino y puede suponer, sobre todo si es reiterado, una actitud de maltrato psicológico. Comúnmente, asociamos que las personas “locas” son aquellas que no tienen credibilidad o cuyo razonamiento es ilógico, irracional o está afectado psicológicamente hasta tal el punto que necesita de intervención psiquiátrica.

Tu ex, como buen psicópata de manual, sabía a la perfección cómo bastaba una única palabra para provocarte, desestabilizarte y hacerse con el control de la situación. Bajo el pretexto de que a ti “se te iba la olla”, “estabas exagerando” o “te montabas películas”, tu ex creaba la ilusión de que tenía el conocimiento absoluto de todos y cada uno de los acontecimientos del mundo… y tú no. Porque claro, tú estabas loca, muy loca y, según él, o bien eras la responsable de todo por culpa de tus “paranoias” o tu punto de vista no era digno de valorarse porque “estabas supuestamente mal de la cabeza”. Así, conseguía callarte, malhumorarte y hacerse sentir inferior. Agradecemos que hayas puesto fin a esa relación: solamente era un imbécil infravalorando tu juicio y criterio… y haciéndote dudar de ti misma. Puede que no siempre tuvieras razón, puede que te estuvieras dejando llevar por los celos, pataletas y otros sentimientos a veces incontrolables. Pero, desde luego, NO estabas loca. 

Ser una mujer libre no es ninguna locura

Pese a que la sociedad te quiera convencer de lo contrario, resiste. Cuando las mujeres trasgredimos los roles sociales, usamos la misma libertad que los hombres o nos comportamos de forma inesperada no significa que suframos problemas de salud mental. “Ser loca” en esta sociedad es sinónimo de ser tú misma y de romper con todas las cadenas y convencionalismos que nos hacen sentir cohibidas, inhibidas o inseguras. No lo olvides: nuestra locura es el motor de nuestra libertad y en esta sociedad, todavía hay quienes temen a las mujeres libres.