Puede Que Cuando Tú Decidas Ser Madre Tus Óvulos Digan Que Es Demasiado Tarde

A ver, eres joven, todavía te queda mucho tiempo por delante y no hay que ser alarmista, pero tampoco inconsciente. Ahora no tienes hijos porque no te da la gana. Probablemente ni te has planteado si los quieres tener, porque tu vida debe ser de todo menos estable. Puede que, llegado el día, decidas no tenerlos, porque no va contigo y es muy respetable, pero que seas tú quien toma esa decisión y no haya decidido tu cuerpo por ti sin que tú te des cuenta.

Por la inestabilidad laboral, la crisis económica y la evolución social, la generación milenial está retrasando mucho la maternidad y es normal que las mujeres ni se lo planteen antes de los 35 años. Pero llegada a esa edad, las que deciden que sí quieren tener hijos, se encuentran con la 'sorpresa' de que no es tan fácil como esperaban. Y muchas dicen que si lo hubiesen sabido, se lo habrían planteado antes.

El reloj biológico y el social

Aunque se diga que los 40 son los nuevos 30, los ovarios no lo tienen tan claro. Es verdad que la fertilidad de cada mujer es diferente, se pueden encontrar casos excepcionales de mujeres que han concebido de forma natural a los 50 años, pero lo más habitual es que cuando una mujer cumple los 40 tenga una tasa de esterilidad en torno al 75-80%.

A esa edad es mucho más probable un aborto natural que un embarazo sin problemas, y muchos ocurren sin que te enteres ya que son de pocos días. Según un estudio del Hospital Universitario Sanitas La Zarzuela de Madrid, se ha comprobado que las mujeres embarazadas mayores de 40 años tienen seis veces más riesgo de tener un hijo con alteraciones cromosómicas (6%) y malformaciones estructurales que la población general (1%). Esto ocurre porque con los años el número de óvulos se reduce y su calidad también.

La edad no es el único enemigo de la fertilidad. Algunas mujeres muy jóvenes también se llevan la desagradable sorpresa de tener una reserva ovárica muy pobre por problemas de salud o por genética. En especial, se ha comprobado científicamente que el hecho de fumar o de haberse sometido a radioterapia o quimioterapia es muy perjudicial para la calidad de los óvulos.

El mejor momento

Entonces, ¿biológicamente cuál es la mejor edad para tener hijos? Los especialistas no lo dudan: los 25 años. El problema es que hoy en día a los 25 años tenemos la sensación de que todavía ni hemos empezado a vivir. Puede que no tengamos la pareja que esperábamos, un trabajo con el que mantener a un futuro hijo o simplemente no estemos en absoluto preparadas para dar un paso tan importante, ya que, aunque es una experiencia muy bonita también implica renunciar a muchas cosas, y hacer un cambio de vida brutal.

Por lo tanto, no hay una respuesta fácil. Cuando nuestro cuerpo está preparado para dar a luz, nuestra cabeza está en las nubes y, cuando por fin aterriza, nuestro cuerpo ya nos nos acompaña. Lo más importante es tenerlo claro. No dejar pasar los años alegremente y llevarse la bofetada cuando ya lo único que queda es someterse a costosos tratamientos. Las clínicas de reproducción asistida ofrecen congelar óvulos cuando se es joven para poder utilizarlos más adelante, pero es una opción cara que pocas personas pueden permitirse. También se puede apelar a los óvulos de una donante, pero tampoco es fácil renunciar a la idea de usar tus propios óvulos.

Lo más triste de todo es que después de leer esto puede que tomes consciencia de que tu reloj biológico no lleva la misma hora que tu reloj social, que tengas claro que quieres ser madre pero que, aun así no puedas ver la luz más allá del túnel de la inestabilidad emocional y profesional. Pero no debes esperar a que los astros se alineen y llegue el momento perfecto, porque puede que eso no suceda nunca o suceda demasiado tarde.