Por qué deberías dejar de entrometerte en la vida amorosa de tus amigos

La mejor manera de ayudarlos es aceptarlos sin importar que las decisiones que tomen puedan ser un error

Estamos acostumbrados a opinar acerca de todo. Y todo el tiempo. Incluso aunque no tengamos suficiente información como para opinar con fundamento. Esto, conocido como ultracrepidario, palabra del año para el portal de divulgación Philosophy Matters, también incluye las vidas sentimentales de nuestros amigos. Que si 'no deberías seguir con esa persona'. Que si 'eso no va a ningún lado'. Que si 'sois demasiado diferentes como para que funcione'. Nos entrometemos constantemente. Incluso aunque nadie haya pedido nuestra opinión ni conozcamos realmente esas relaciones. Y esto resulta bastante tóxico.

A veces lo hacemos movidos por nuestro ego, siempre predispuesto a sentar cátedra. Otras veces por una preocupación sincera. Sea como sea, y según cuenta en Elite Daily la experta especializada en relaciones interpersonales Shasta Nelson, “esta vida trata sobre aprender, por lo que no tenemos que estar tan asustados de que nuestros amigos puedan estar tomando decisiónes equivocadas”. Sobre todo porque, como añade Nelson, “casi todos aprendemos más de nuestros errores que de nuestros éxitos”. No seas tan paternalista como para robarle a los demás el derecho a equivocarse.

¿Significa esto que debamos convertirnos en una entidad muda que elude cualquier comunicación respecto a la vida sentimental ajena? No. Porque como apunta Nelson, “el punto no es renunciar arbitrariamente a nuestra tendencia a entrometernos en la vida de nuestros amigos”, sino “priorizar el apoyo en lugar de la reivindicación”. No estás ayudándolos dictándoles qué deben hacer. Eso solo frena su crecimiento y, en muchos casos, por tu ignorancia sobre el tema, hacen tuyos tus errores. Tu tarea es aceptarlos “sin importar las decisiones que tomen”, como afirma Nelson. Darles espacio.

Y ese espacio puedes dárselo haciendo preguntas. “Una de las mejores cosas que podemos hacer es seguir haciendo preguntas y dejando que nuestra presencia sea lo más segura posible. La gente sabe más de lo que cree. Aunque actúen confundidos, muy dentro de sí mismos saben lo que quieren hacer”. Preguntándoles les haces verbalizar esas decisiones que en el fondo saben que tienen que tomar: dejar la relación, mudarse con su pareja, abrirse a otras personas... “Ayúdelos a procesar sus propios sentimientos y su propia sabiduría. Asume que saben lo que tienen que hacer”. Y todo irá mejor.