Si tu contraseña está en esta lista probablemente has sido pirateadx

Claves como 123456 o tu nombre y fecha de nacimiento son un coladero, cuidado

¿Es tu contraseña segura? Piénsalo, ¿cuál es la de tu Instagram? Quizá algo tan sencillo como 123456 o tu nombre y tu año de nacimiento. ¿Y la de tu correo? Si la respuesta es que utilizas la misma para todos lados, fatal. Estás en riesgo de ser fácilmente hackeado, o así lo advierte el Centro de Ciberseguridad Nacional (una agencia estatal británica sobre seguridad en Internet).

La agencia ha publicado las 100.000 contraseñas más usadas, esas que han sido vulneradas en ciberataques globales y que sus dueños quizá no sabían. Vamos, que si tienes una contraseña como 123456789, probablemente ya es de dominio público. Según el listado, que recoge la BBC, las contraseñas más típicas e inseguras son: 123456, 123456789, 12345678, 111111, 000000 —y cualquier otra repetición numérica—, qwerty, contraseña, abc123, contraseña1, qqqqqq, aaaaaa y tu nombre y tu año de nacimiento.

Además de la lista, la agencia hace algunas recomendaciones para fortalecer tus débiles contraseñas. Por ejemplo, no te pongas el nombre de la compañía como contraseña del mail de empresa, podrían entrar fácilmente y hacerse con información privada. Pero, sobre todo, no repitas la misma contraseña en diversas plataformas.

Cómo hacer una contraseña segura

Hay una creencia muy extendida que poner palabras aleatorias es buena idea. Y es cierta a medias. Poner una sola palabra aleatoria no es seguro. Por ejemplo, superman, pokemon o nombres como carlos y maria (sin tildes ni mayúsculas) también están en la lista de constraseñas más inseguras y pirateadas.

Lo que sí es seguro es coger tres palabras aleatorias y juntarlas. Por ejemplo, cocidohierbametal. O pikachuabascallibreta. Tres palabras que no tengan relación entre sí. Es muy aconsejable, según la agencia, no repetir el nombre de usuario en la contraseña ni poner datos personales (como fechas de nacimiento o tu nombre). Cuanto más random, mejor.

Para mejorar su efectividad puedes añadir mayúsculas, números y símbolos. También puedes poner una autentificación de dos pasos —con huella dactilar, SMS o pregunta personal— en las plataformas que requieran más seguridad (como cuentas bancarias, sistemas de almacenamiento, correo electrónico…). Y, por si no te ha quedado claro todavía, repetimos: es vital para tu ciberseguridad no usar la misma contraseña en distintos lugares.