Eres lo que compras: las mejores ideas de regalos éticos para hacer en Navidad

Nos pasamos la vida queriendo sentirnos bien con nosotros mismos y cuando tenemos la oportunidad para hacerlo, nos la pasamos por el forro. O más concretamente, por la cartera. Pero de este año no pasa, es el momento perfecto para hacer el click mental y real hacia las compras éticas y sostenibles. Parece que para ello tengas que dejarte los ahorros, pero no es así: Si compras con consciencia social y medioambiental, no lo harás compulsivamente, y comprarás cosas que duran más. Esta Navidad, los que reciban tus regalos también recibirán una filosofía de vida, y la motivación para hacer lo mismo que tú. Algunos tips para ponerte en marcha:

Vístete con orgullo

La moda es la segunda industria más contaminante del mundo por detrás de la petrolera, y se calcula que 1/6 de los trabajadores mundiales están relacionados con ella. Si no has visto el documental The True Cost, ya tardas. Habla de la urgencia de dejar de comprar en las marcas de fast-fashion de toda la vida (Inditex, H&M, Primark,...) y empezar a premiar a los que producen respetando a sus trabajadores y al planeta. Aunque no las veas en todas partes, hay muchas marcas entre las que elegir.

Esta camiseta de Thinking Mu te invita a vivir al fresco.

Puedes empezar con la filosofía buenrollera de la marca Thinking Muy descubrir Ecoalf o Rebel Root, y para pisar fuerte con calzado ecológico prueba Natural World o Slow Walk. Pero no te quedes solo con estos nombres, inspírate con todo lo que puedes encontrar en portales como Fair Changes o Moda Impacto positivo. La aventura de comprar con consciencia pasa por entender que los precios a los que nos han acostumbrado, hoy por hoy, no son posibles sin sobreexplotación y contaminación. Sí que puedes permitirte comprar éticamente, pero hay que comprar menos, y mejor.

La bolsa... y la vida

Para llevar tu nueva filosofía a mano, puedes echarle un ojo a las preciosidades que hacen Zocco handmade empoderando a mujeres en la India y en Marruecos, o las bolsas recicladas de neumáticos de la marca Nunak. Una vez más, son solo ejemplos, y la diversidad está de tu lado.

Cosméticos con un par (de neuronas)

La persona que reciba tu regalo apreciará que no le eches tóxicos en la cara, que es lo que llevan la mayoría de productos que nos ponemos a diario en la piel. La cosmética natural y ecológica está avanzando a grandes pasos y ya está al alcance de muchos. Algunos ejemplos de marcas responsables son ApivitaAromakit y Cocunat, y en este portal encontrarás otras.

Tecnología lógica

Salvo que sepas que a esa persona le hace muchísima falta o ilusión, no es ideal ponerte a regalar gadgets de dudosa utilidad: si acaba en un cajón y finalmente en la basura, es una patada en el estómago para el medio ambiente. Incluso cuando quieres regalar algo útil, es difícil escapar de la obsolescencia programada, pero algunas marcas como Casio lo están haciendo y se han ganado el distintivo sostenible ISSOP. También vale la pena que conozcas la marca Fairphone, que diseña teléfonos éticos y duraderos. Otro buen regalo (si crees que lo van a usar) es una bicicleta eléctrica o el GPS Econav, que te ayuda a recortar tus niveles de contaminación cuando conduces. Aquí tienes una lista de otras ideas, y no te pierdas el portal Prososphera, que promueve el consumo de productos de eficiencia energética y sin obsolescencia programadaSi no puedes resistir la tentación de un capricho, hemos descubierto una radio para la ducha que se activa con agua (así que no consume pilas ni electricidad) y el regalo que se lleva la palma: unas cortinas de ducha que te "atacan" con púas cuando detectan que estás gastando demasiada agua. Ideal para tu compañero de piso que seca el Amazonas cada vez que se ducha.

El sensor de estas cortinas se activa cuando llevas más de 4 minutos con el agua encendida.

Porque tú lo vales

Si crees que no le hace falta ningún objeto, no le enchufes algo que no va a usar. Regala un "vale por" algo que esa persona pueda hacer contigo: una escapada, un spa o alguna actividad de aventura. Eso sí: apostando por el ecoturismo. No te olvides de que también puedes regalar cultura, que para muchos es droga dura. Es muy probable que un libro bien elegido, unas entradas de concierto o un vale para ir al teatro o al cine causen más ilusión que la mítica colonia o corbata de turno.

Decorar de corazón

Ikea se ha intentado poner las pilas en materia de sostenibilidad, pero no deja de ser material de corta duración que muchas veces acabará en vertederos por no poderse reutilizar. Si vas a regalar algo para la casa, la clave es que vaya a durar. Lo conveniente es optar por la decoración ecológica y el portal de decoración reciclada RedecorArt. Si te vienes arriba, siempre puedes hacer de manitas y marcarte un regalo Do It Yourself.

Tablón de madera reciclada visto en RedecorArt.

Tu colega el de la tienda

Si te digo que apuestes por el pequeño comercio y el kilómetro cero (productos fabricados cerca tuyo), ¿suena a postureo? Sigue siendo la forma más accesible de no contribuir a cadenas de producción injustas o contaminantes. Además, si te saltas la retahíla de grandes marcas que monopolizan las calles principales, harás que no desaparezcan las tiendas de toda la vida. Cada vez más gente lo hace ya con la comida, así que no es tan loco hacerlo también con otros productos.

Segundas manos sí fueron buenas

Es un poco más delicado regalar cosas de segunda mano o recicladas porque mucha gente no está programada para valorar algo sin el plástico de fábrica, pero si conoces gente a la que le molan a los objetos con historia y el rollo vintage, rebusca en mercadillos o por Rastro Reto, Artilujos o Vibbo, y le estarás dando una segunda vida a lo que regales. Reutilizar es de guap@s.

Envoltorios a la última

Si te quieres coronar, te proponemos que en lugar de envolver el regalo en la tienda, tires de papel de periódico o revistas para envolverlo en casa. No nos mires así, el look reciclado está más que de moda, así que ya no cuela escudarte en que "queda cutre". Átalo con una cuerdecita en lugar de celo, y ningún envoltorio kitsch le hará la competencia a tu presentación.


Sin necesidad de mover el culo, cambiando tu forma de comprar estarás definiendo tu papel en el mundo. No siempre acertarás y no todas las marcas son transparentes, pero pensar en ello ya es mucho. Si lo hacemos todos, las empresas que no cumplan tus requisitos éticos no sobrevivirán. La inspiradora web soGOODsoCUTtiene el moto de que "No hay nada menos sostenible que algo feo", y ojalá algún día tampoco hay nada más feo que algo poco sostenible. Aunque todavía estemos bien lejos de esa realidad, como consumidor tienes demasiado poder como para no empezar a usarlo.

"Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”.

Eduardo Galeano