Un chofer nos cuenta cómo el MWC convirtió Barcelona en una barra libre de prostitución

Fueron 108.000 personas y cuatro días de Mobile World Congress 2018. Es decir, la semana pasada en Barcelona hubieron demasiados penes y demasiados días sin sexo. O no. Al otro lado del teléfono, Ariel –que ha aceptado hablar bajo condición de anonimato–, el chófer de una de las agencias que transportaba a los hombres de negocios de un lado para otro durante el MWC en un coche negro de alta gama, cuenta todas las peticiones de ‘servicios especiales’ que tuvo en las 96 horas más productivas del año.

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“Es algo asumidísimo que, al igual que el cliente solicita ir a un restaurante bueno a comerse una paella, también puede solicitar el servicio de una escort o pasarse por un puticlub al acabar la jornada”, explica a la vez que detalla el funcionamiento de esta red de servicios y el papel que juegan los conductores en el mismo. “Dependiendo del restaurante puedes llevarte hasta un 10% o 15% de comisión por cliente y si es un club ya hablamos de 50, 100 o 150 euros”, resume este treintañero de Barcelona que se preparó a conciencia el ocio de sus clientes y su futuro plan de comisiones para compensar su sueldo base de 100 euros al día (sin contar las horas extras) por más de 12 horas de trabajo.

Sexo, propinas y comisiones

“Antes del MWC hice una ronda por los clubes de alterne que sabía que estaban dando propina a otros compañeros. Básicamente les expliqué que estaría trabajando esos días y pregunté cuánto me darían por cliente. Muchos pagan pero también los hay que no”, comenta Ariel que consiguió acuerdos con los principales clubes de alterne de la parte alta de Barcelona (Sant Gervasi y Eixample). Aún así, la cosa está tan asumida que, en muchas ocasiones, ni siquiera tiene que tener un acuerdo previo para cobrar su ‘propina’ en estos sitios.

“Nada más aparcar en la puerta, por el tipo de coche que llevo que es un Mercedes negro, y el aspecto de los clientes, todos extranjeros y trajeados, no hace falta explicar mucho. Espero en la puerta y según el número de personas alguien del local me hace llegar un sobre con el dinero en efectivo”, dice. Es por ello que no tiene nada que ver ser un chófer de altos ejecutivos, como en el caso de Ariel que incluso googlea a sus clientes antes del servicio, que llevar una de las 500 furgonetas del MWC con cinco o seis empleados de más bajo rango.

Es matemática pura: “Si llevas cada noche a cinco personas a un club a que se tomen unas copas puedes meterte fácilmente 2.500 euros o más entre comisiones y propinas durante el MWC”. No obstante, no es oro todo lo que reluce. Al igual que muchos clubes y restaurantes recurren al sistema de comisiones, también los hay que rechazan frontalmente estos métodos de captación de nuevos clientes. Nuria Golanó, responsable de comunicación de Apricots, un conocido club de alterne con tres sedes en Barcelona, reniega de estas “malas prácticas” y de su aumento en este tipo de eventos.

Malas prácticas para captar clientes

“Nosotros nunca lo hemos hecho y nunca lo haremos aunque somos muy conscientes de que otros lo están haciendo. De hecho, en los anuncios previos al MWC que hemos hecho ya advertíamos de cómo estas malas prácticas llevadas a cabo por el colectivo de chóferes y taxistas son algo cercano a la estafa puesto que no llevas al cliente donde quiere ir sino donde le pagan más al conductor”, apunta Núria dentro de una línea más ética del sector que defiende Apricots y que no significa precisamente no querer hacer negocio con este tipo de eventos.

De hecho, la creciente demanda de chicas durante el MWC les llegó a saturar durante el pasado fin de semana. “La verdad es que no nos podemos quejar porque no tuvimos chicas suficientes para atender durante esos días. Y eso que en los días previos habíamos tenido más solicitudes de chicas para utilizar nuestras instalaciones durante el congreso”, explica Núria mientras recuerda que Apricots únicamente se lucra con el alquiler de las habitaciones a las profesionales del sexo y que, precisamente por eso, no apoya los métodos de otros locales.

Pero volviendo al peculiar caso de Ariel, el hecho de que no mueva a grandes grupos de personas sino únicamente a altos ejecutivos hace que su testimonio sea especialmente interesante. “Muchas veces he funcionado como un buscador de escorts para estos clientes. Normalmente, me hacen una descripción del tipo de mujer que andan buscando. Ya sabes, rubias, asiáticas de alto standing, etc. y lo que hago es entrar en portales de sexo para buscar escorts que se ajusten al perfil”, relata el chófer que, reconoce, utiliza redes sociales como Twitter o portales como Milanuncios.com.

La girlfriend experience y un ‘mano a mano’

“Llevé a un alto ejecutivo americano que se intercambiaba besitos con una escort de la zona de la Meridiana. Estuvo toda la semana con ella como si fuera su novia e, incluso, una noche fuimos a su casa a recoger más ropa para que pudiera pasar más tiempo con el cliente”, cuenta Ariel. “No quiero imaginarme cuanto debió facturarle aquella chica, yo solo me llevé la propina del ejecutivo por la discreción”, añade.

El dinero lo ponen los asiáticos

En relación al perfil de este tipo de clientes, Ariel destaca a los clientes asiáticos como los más interesados en salir a clubs de alterne."Creo que debe de ser algo cultural porque son los que más lo piden. Además, suelen beber mucho y son los que más viajan en las furgonetas. Me imagino que cuanto menor es el cargo de responsabilidad en la empresa menos tapujos tienen a la hora de pedirlo y, debido a que el MWC está llenito de empresas asiáticas, es fácil que parezcan los más interesados", concluye Ariel con la misma naturalidad con la que cuenta esta parte un poquito menos conocida de todos estos macroeventos empresariales que se celebran en todo el mundo.

Si desde la organización del evento se calcula que se han creado 13.000 puestos de trabajo temporales, si según los datos de la Federació Catalana d'Associacions d'Activitats de Restauració i Musicals los locales de restauración y ocio nocturno de Barcelona han facturado 121 millones de euros y si la plataforma AirBnb ha calculado el impacto del evento en 45.000 clientes y 40 millones de euros en beneficios. ¿Cuánto habrá facturado la prostitución durante el MWC 2018? Nadie lo sabe. Eso sí, lo que parece estar claro es que mientras el dinero siga fluyendo, ejecutivos, escorts, algunos clubes de alterne y muchos chóferes seguirán dándose y repartiéndose las comisiones. ¿Cuánto se llevó Ariel? "eso es secreto profesional", responde con picardía.