Esta chica tiene alergia al agua y lleva 22 años con miedo a llorar

Tessa Hansen-Smith, de tan solo 22 años, es una de las 35 personas conocidas que padecen urticaria acuagénica

El agua es el líquido de la vida. Como explican en National Geographic, posee unas propiedades asombrosas gracias a las cuales existen todos los seres vivos en el planeta Tierra. La amamos. Tanto que nos encanta, a la inmensa mayoría de nosotrxs, lanzarnos de cabeza a cualquier piscina, poza natural o cenote que podamos encontrarnos en nuestro camino. Nuestra más preciada aliada. Pero no para todo el mundo. Existen algunas personas para las cuales el agua es un inclemente enemigo: quienes sufren urticaria acuagénica. Y Tessa Hansen-Smith, de tan solo 22 años, es una de las 35 personas conocidas que la padecen.

Como apuntan desde la revista especializada en salud Webconsultas, "la urticaria acuagénica se produce por la presencia de un antígeno en la piel de las personas afectadas que, al entrar en contacto con el agua, se disuelve". Es entonces cuando el antígeno penetra en la capa externa de la piel y provoca un efecto reactivo en las células encargadas de la protección del organismo. En concreto, estas liberan histamina, una sustancia que produce "edemas, dilatación de los vasos capilares y el malestar propio de la urticaria". Y esto incluye inflamación, lesiones similares a las provocadas por quemaduras y por supuesto dolor.

Tal y como explicaba la propia joven en una entrevista en el diario británico The Mirror, "es una condición muy difícil de tener, ya que incluso soy alérgica a mis propias lágrimas, saliva y sudor". ¿Puedes imaginar tu vida con miedo a tus lágrimas? Nada de películas dramáticas. Nada de reír hasta llorar. Nada de permitirte bajar la guardia y llorar cuando estás triste. Por no hablar de la renuncia a la actividad física. "Incluso tengo que ser transportada por el campus de la universidad porque, de lo contrario, llego a la clase con fiebre, con migraña y con erupciones, lo que hace que sea muy difícil concentrarme", agregaba Tessa.

Por supuesto, tanto Tessa como las otras 34 personas diagnosticadas con urticaria acuagénica necesitan consumir agua diariamente para sobrevivir. Y tampoco esto es sencillo. En palabras de esta joven, que empezó a detallar su día a día en su cuenta de Instagram titulada Living Waterless, "beber agua puede causarme cortes en la lengua". Aunque no solo el agua. Algunos alimentos contienen principalmente agua y también estos son especialmente peligrosos para Tessa: "También sufro fatiga muscular y náuseas causadas generalmente por comer algo con mucha agua como algunas frutas o verduras".

Una vida realmente complicada. Especialmente porque, dice Tessa, "la urticaria acuagénica empeora con la edad, por lo que la medicación para la alergia ya no me funciona como antes". Mientras que con diez años, el momento en que le fue diagnosticada la alergia, tomaba únicamente una dosis, en la actualidad consume un total de nueve. Y no es una enfermedad que pueda eliminarse"lo que definitivamente es algo difícil de escuchar a veces". Sin embargo, y pese a todo, Tessa está decidida a ser independiente y a vivir la vida que desea. Con sus días buenos y sus días no tan buenos. Y eso es todo un ejemplo.