La broma que acabó en el mayor museo de penes del mundo

La falología es una ciencia antigua que, hasta los últimos años, ha recibido muy poca atención. En este museo todo lo que comenzó como una broma se extendió hasta alcanzar una enorme colección que no se ha visto con anterioridad

¿Cuántos tipos de pene existen? ¿Hay un número concreto? Por supuesto que no. Y no nos referimos solamente al pene de los seres humanos, hablamos de los genitales de todos los mamíferos que hay sobre el planeta. Imagínate un espacio donde se junten la gran mayoría de ellos para poder conocerlos de cerca. Este espacio existe, es la llamada Faloteca y está situada en Reikiavik. Alberga más de 250 penes embalsamados, en formol o disecados. Posee, también, representaciones de estos genitales de criaturas mitológicas como elfos o monstruos marinos. Hay algo también muy curioso y es que es un museo que acepta donaciones de penes humanos postmortem.

Esto no es un sitio creado como lugar contrario al conocido museo de las vaginas. De hecho todo empezó un poco como una broma y ya no solo contiene una enorme colección de falos sino que es todo un atractivo turístico. El fundador, Sigurður Hjartarson (nacido en 1941), es un historiador licenciado en la Universidad de Islandia. Además, trabajó como director y profesor durante 37 años, los últimos 26 años como profesor de Historia y Español en el Hamrahlíð College en Reikiavik. Se jubiló en 2004 y se trasladó a Húsavík. Ha escrito y traducido una veintena de libros, principalmente de Historia de América Latina, incluidos libros de texto de Historia y Español.

Como cuenta en la misma web oficial del museo, los cimientos del mismo se sentaron en 1974: “Vivía en la ciudad de Akranes en la costa suroeste, trabajaba como director de una escuela secundaria. Algunos de mis compañeros solían trabajar en verano en una estación ballenera cercana y, después del primer espécimen, comenzaron a traerme penes de ballena, supuestamente para burlarse de mí, a modo de broma. Luego surgió gradualmente la idea de que podría ser interesante recolectar especímenes de más especies de mamíferos. La recolección de estos órganos progresó lentamente al principio y en 1980 tenía 13 especímenes, cuatro de ballenas y nueve de mamíferos terrestres. En 1990 había 34 especímenes y cuando se inauguró el museo en Reikiavik en agosto de 1997, los especímenes eran 62”.

Fue en el año 2011 cuando el museo se trasladó de sede y empezó a hacerse mundialmente famoso. En ese nuevo espacio situado en la misma capital de Islandia se inauguró con un nuevo comisario, el propio hijo del fundador. Se han publicado más de 100 noticias relacionadas con este espacio porque es realmente sorprendente. Ahora, gracias a este museo falológico es posible que las personas emprendan estudios serios en el campo de la falología de una manera científica organizada, ya que la colección cuenta exactamente con 282 especímenes de 93 especies diferentes de animales.

Aunque esto ya es un atractivo de por sí, hay quienes visitan el lugar para ver los penes humanos, una de las representaciones más famosas son los moldes de los 11 integrantes de la selección islandesa de balonmano. Además de la sección biológica del museo, los visitantes pueden ver una colección de alrededor de 350 piezas artísticas y utensilios prácticos relacionados con el tema elegido por el museo. Sin duda una parada obligatoria cuando podamos volver a viajar fuera de España y seguir conociendo los rincones como estos que nos esperan por el mundo.

CN